LA FRASE

"HABLÉ CON EL PRESIDENTE DE MÉXICO Y LE OFRECÍ TODO MI APOYO, SI ES NECESARIO AL MURO LO HAREMOS ANTISÍSMICO." (DONALD TRUMP)

viernes, 22 de septiembre de 2017

A CORRAL TODO LE CHUPA UN HUEVO


Es la única forma de entender que en el medio de las denuncias por el manejo clientelístico de fondos públicos para solventar su red de punteros políticos, haya vuelto a firmar un convenio con la asociación civil del "Gitano" Viñas, empleado de la municipalidad y puntero de la UCR.

Más información al respecto, acá.

LA CONSTRUCCIÓN DEL ENEMIGO INTERNO


Llegaron al gobierno por el voto, y en la primera elección legislativa que afrontaron no les fue nada mal, considerando los desastres que están haciendo gobernando.

Las encuestas les sonríen, tanto que están ganando -dicen- en todos lados, incluyendo en Buenos Aires, donde le ganarían a Cristina.

La economía -dicen- vuela, crecemos más de un 4 % y (al decir del ministro Cabrera) en todos los sectores; tanto que ahora harían eje en eso en la campaña, a diferencia de las PASO donde era un tema tabú, del que no se podía hablar.

La “gente” compró -parece- su versión del caso Maldonado, y el asunto está encapsulado, tiende a perder presencia en los medios y no tendría gravitación en las elecciones, porque hicieron un adecuado control de daños, según parece.

La imagen de Macri está en alza -cuentan-, atravesando su mejor momento, tanto que ya hablan de reelección; y hasta hay algunos opositores que parecen resignados a que así será.

Tienen un guiño de la CGT para meterle para adelante con la reforma laboral, y de mínima ya lograron que cajoneen definitivamente el paro; mientras la protesta por el incumplimiento de la “emergencia social” parece diluirse otra vez.

Y sin embargo, cuando más tranquilos deberían estar, concentrados en lo suyo, en gobernar y en contarnos todas las maravillas que están haciendo, como están transformando el país, están hiperactivos pero en otro sentido.

Como dijo Cristina: en tratar de construir el enemigo interno, al que no alcanza con derrotarlo en las urnas, sino que hay que desterrarlo de la vida política, recluyéndolo a los tribunales, la represión o la cárcel.

Y de paso, estigmatizar y demonizar a todo el que se organiza o protesta para defender sus derechos, sean mapuches, estudiantes del secundario, trabajadores cuyos puestos de trabajo corren riesgo, sindicalistas díscolos o gobernadores reclamando fondos. 

Resucitan a Nisman para volverlo a matar, y nos lo vuelven a meter por todos lados, en todas partes, a toda hora; porque no alcanza con que Cristina sea ladrona, sino que -al parecer- también necesitan que sea asesina.

Al mismo tiempo aceleran todas y cada una de las causas contra ella, tratando de ejercer presión para ver si logran meterla en cana antes de las elecciones, o tenerla recorriendo los juzgados en lugar de hacer campaña.

Y lo hacen echar a Navarro por haber osado darle cabida a las denuncias de Verbitsky sobre el descomunal blanqueo de la familia presidencial, o el hecho de que el propio Macri se comió un barrio entero en su declaración jurada.

Antes mandaron a apretar por sus periodistas servilleta a Víctor Santamaría del SUTERH y dueño de Página 12, y meten una denuncia contra el SMATA después de que Pignanelli desautorizara a Romero en el apoyo a Randazzo, y le hiciera un guiño a la lista de “Unidad Ciudadana”.

Hay algo que no cierra en todo esto, o ellos saben algo que nosotros no, y que es distinto a lo que nos cuentan.

jueves, 21 de septiembre de 2017

JÓDANSE POR PELOTUDOS




¿PUEDE UNA OBRA SOCIAL TENER SUPERÁVIT SIEMPRE?


Por el decreto cuyas imágenes ilustran el post lo que está haciendo Lifschitz es transferir más de 527 millones de pesos de "superávit" del IAPOS de sus recursos propios (aportes personales de los trabajadores y contribución patronal del Estado provincial), que fueron recaudados y no invertidos el año pasado.

De acuerdo con las planillas anexas al decreto, más de 483 millones de ese total (el 91,70 % de lo transferido) se destinaría al pago de prestaciones y servicios médicos para los afiliados, pero la transferencia se hace cuando faltan poco más de tres meses para finalizar el año.

A diferencia de la Caja de Jubilaciones cuyo déficit puede explicarse porque las jubilaciones y pensiones hay que pagarlas todos los meses (incluyendo los aumentos), en el caso del IAPOS que le "sobre"  o no plata, depende exclusivamente del modelo prestacional que ponga en práctica la obra social.

Dicho de otro modo, el IAPOS recortó o retaceó prestaciones a sus afiliados, de modo tal que aun con la considerable inflación producida en todos lo rubros del gasto en salud (desde medicamentos hasta análisis y otras prácticas médicas), le sobró plata.

La pregunta es si ese puede ser el objetivo de una obra social constituida bajo un sistema solidario, pero que parece comportarse como una prepaga.

Y no es la primera vez que pasa, ni mucho menos: de hecho, viene pasando todos los años desde el 2008, con el gobierno de Binner.


DOS POLÉMICAS TERMINADAS: SEGUIRÁN BAJANDO PENSIONES Y AUMENTANDO TARIFAS


Apenas aterrizó en el Congreso el proyecto de presupuesto nacional para el año que viene -en medio del total misterio de lo que iba a contener- desde el gobierno salieron a desmentir que planteara un ajuste; lo que por otro lado no sería muy consistente con su idea de posponer la discusión para después de las elecciones.

Entre los rubros en los que sin dudas se iba a poner la lupa, estaban las pensiones no contributivas que sufrieron hachazos el año pasado y éste, máxime cuando hace pocos días el gobierno apeló el fallo judicial que le ordenaba restituir las que había sacado, mientras en público los funcionarios decían que ya estaban devueltas, porque habían dado marcha atrás.

Cuando hace un par de semanas atrás Macri dictó un DNU disolviendo la Comisión Nacional de Pensiones No Contributivas para reemplazarla por otro organismo, decíamos acá que se trata de cambios cosméticos, preludio del nuevo ajuste que venía en el rubro, y que trataban de disimular.

Y muy errados no estábamos: en la imagen de apertura (sacada como todas las que ilustran el post del mensaje del Poder Ejecutivo en el que remite el presupuesto al Congreso) se puede ver que hay una fuerte disminución en todas las pensiones no contributivas; para ser más precisos de acuerdo con esas pautas (y si los legisladores lo aprueban) caerán 38.886 pensiones por invalidez, 6481 pensiones para madres con 7 hijos o más, 1968 pensiones otorgadas por los legisladores y 1259 pensiones a la vejez.

Si la comparación se hace contra el 2016, la caída es de 37.343 (por invalidez), 14.244 (para madres con 7 hijos o más), 11.399 (otorgadas por los legisladores) y 8523 (a la vejez), respectivamente. Y por si alguna duda quedara, veamos este otro cuadro: 



Está mostrando el alcance de la cobertura médico asistencia a los beneficiarios de pensiones no contributivas, y sus grupos familiares: la caída el año que viene será de 22.411 personas que dejarán de tener cobertura de salud el año que viene, o 37.750 comparadas con la que gozaban de ella como beneficio conexo a la pensión, desde el 2016. 

Si la comparación la hacemos con el 2015 (el último año del gobierno de Cristina) en el 2018 habrá 109.494 personas menos con cobertura de salud por percibir una pensión no contributiva, o integrar el núcleo familiar de un beneficiario. En el caso de las pensiones a la vejez la baja de beneficios en el mismo período es de 11.651, y en el caso de las madres con 7 hijos o más, 59.063 beneficiarias menos.

Otro de los temas que tuvo desmentidas fue el de los aumentos de tarifas, pese a que en las audiencias públicas del año pasado quedó claro que en el caso del gas y la luz, el gobierno contempla un "sendero de precios" a las petroleras y a los transportistas y distribuidoras, hasta por lo menos el final del mandato de Macri. Veamos al respecto éste otro cuadro:


Está marcando en el caso de la electricidad que porcentaje del costo de generarla es absorbido por los usuarios a través de las tarifas, quedando el resto cubierto por los subsidios.

Como se puede ver, entre el año pasado y éste un 22 % de ese costo fue trasladado por el gobierno a los bolsillos de los usuarios (residenciales, comerciales e industriales) a través de la baja de subsidios, y el proyecto de presupuesto contempla cargarles otro 9 % más de ese costo, el año que viene.

Lo que supone que además de que Macri mintió cuando estimaba que éste año "recién habíamos llegado" a cubrir el 45 % del costo de la energía solventada por los usuarios vía tarifas, y que el año que viene se vendrán más tarifazos.

¿Se entiende ahora el por qué de la negativa a discutir el presupuesto antes de las elecciones?   

miércoles, 20 de septiembre de 2017

¿TECNÓPOLIS CIERRA LA GRIETA ENTRE RADICALES Y SOCIALISTAS?


INSÓLITOS NIVELES DE PAYASISMO


Los otros días en ésta entrada analizábamos las obras incluidas y excluidas para Santa Fe y su zona de influencia en el proyecto de presupuesto nacional para el año que viene; y entre ellas hablábamos de la planta potabilizadora de agua para la ciudad, incluida bajo el sistema de “participación pública privada”; con un presupuesto de 7501 millones de pesos que pondrían -en teoría- inversores privados.

Planteábamos nuestra dudas al respecto, porque la obra está comprendida dentro del plan general de mejoras y desarrollo del servicio que debe ejecutar Aguas Santafesinas S.A., la empresa estatal que presta el servicio de agua potable y cloacas en 15 localidades de la provincia.

Y en el marco de la interna a cielo abierto entre socialistas y radicales que ya cobra contornos payasescos, vemos acá en el diario del Loco Lindo que ayer hicieron anuncios en simultáneo sobre la obra el gobernador Lifschitz y el intendente Corral, cosa que no debe sorprender: mientras la semana pasada Corral estaba en Rafaela visitando obras en una ruta nacional con Macri, el gobernador anunciaba obras de bacheo en Santa Fe, como si fuera el intendente.

Pero volvamos a la planta potabilizadora: Corral se atribuye el mérito de haberla incluido en el presupuesto nacional con la modalidad PPP (participación pública privada), mientras Lifschitz también considera esa alternativa como una de las posibles para hacerla; pero ninguno de los dos nos explica como funcionaría, sin mencionar que para el gobernador costaría entre 1500 y 2000 millones de pesos, y en el presupuesto nacional figura -como dijimos antes- con un costo de 7501 millones.

En los últimos días del primer gobierno de Reutemann en 1995, la provincia privatizó los servicios de agua potable y cloacas en 15 ciudades y pueblos de la provincia, dando lugar a la desaparición de la ex DIPOS, y a la llegada de Aguas Provinciales de Santa Fe; el consorcio privado comandado por el Grupo Suez y Aguas de Barcelona (los mismos que habían aterrizado en la nación, para los mismos servicios).

Radicales y socialistas (que por entonces formaban la Alianza Santafesina, el antecedente del FPCyS) le saltaron a la yugular y con razón al gobierno de Reutemann por la privatización, ejecutada por Roberto Gayá, un hombre que provenía de la UCR del sector de Usandizaga.

Como cualquier santafesino sabe, la concesión fue un completo fracaso desde el principio: la concesionaria nunca cumplió ni siquiera mínimamente con las obras e inversiones comprometidas, reclamando la dolarización de las tarifas para sostener -en teoría- la ecuación económica del negocio.

A principios del 2006 el gobierno de Jorge Obeid rescindió la concesión por culpa de la concesionaria, y creó Aguas Santafesinas S.A., con un 51 % de acciones del Estado provincial, un 39 % de los municipios y comunas comprendidos en el radio de la concesión y un 10 % de los trabajadores de la empresa a través de un programa de propiedad participada.

La medida dio lugar a un juicio del Grupo Suez contra la provincia y el Estado nacional en el tribunal arbitral del CIADI; lo que generó -otra vez- la crítica de radicales y socialistas, porque se había cedido jurisdicción en tribunales del extranjero, aun cuando eso era consecuencia de los tratados bilaterales de inversión firmados en el gobierno de Menem.

En los dos últimos años de su gobierno, Obeid fijó una política de subsidios a las tarifas, y el plan de obras e inversiones fue solventado con aportes del Estado; tal como hizo Néstor Kirchner con AYSSA, creada al mismo tiempo para atender los servicios del AMBA (Area Metropolitana del Gran Buenos Aires); un criterio que cambio sustancialmente a partir de diciembre del 2007 con la llegada del Frente Progresista de radicales, socialistas y otros partidos al poder en Santa Fe.

Desde entonces, los gobiernos de Binner, Bonfatti y Lifschitz adoptaron un esquema de fuertes aumentos de tarifas (por lo menos dos al año), con la excusa de solventar un plan de obras y ampliar los servicios, en especial las cloacas. Incluso llegaron al extremo de crear sendos cargos solidarios específicos sobre las facturas de los usuarios de Santa Fe y Rosario, para esas últimas obras. Es decir, hace 10 años vienen manejando a la empresa estatal, como la querían manejar lo privados en los tiempos de Reutemann.

Con solo remitirse a la etiqueta “Aguas Santafesinas” a la derecha del blog pueden leer las entradas que hemos hecho sobre el tema, para enterarse de que nada de eso pasó: las tarifas aumentaron, el cargo solidario se cobra, pero las obras no llegan, o si lo hacen -y a cuentagotas- es con aporte del Estado provincial, o con partidas el fondo sojero que llegan de la nación desde el 2009.

Así llegamos a éste punto, en el que ambos socios hoy desavenidos no descartan hacer una obra crucial para los vecinos de Santa Fe como la nueva planta potabilizadora bajo un esquema igual o si se quiere, peor que las privatizaciones de la década del 90’; como es la “participación pública privada”, que incluso podría venir con la prórroga de jurisdicción a favor de los tribunales de Nueva York para cualquier pleito derivado del contrato, como cuentan acá.

Y en el medio de la payasesca disputa entre radicales y socialistas (pensemos lo que dirían estos mismos tipos si así se dirimiera una interna del peronismo) los santafesinos seguimos sin saber cuando, como y por cuanto dinero se hará la obra, si es que se hará; y quien pondrá la plata; sin dejar de señalar que tampoco nos cuentan quien elegirá al privado que -en teoría- pondrá la plata, y cuáles son los beneficios que ese privado obtendría a cambio, por financiar la construcción de la planta. Por supuesto que el periodismo de copy paste de partes oficiales de prensa jamás se hará estas preguntas, ni se las hará a los funcionarios.

¿Se viene otra privatización solapada y sin intervención de la legislatura de los servicios de agua potable y cloacas como la que los radicales y socialistas le criticaron a Reutemann en los 90’, con tarifas dolarizadas y jurisdicción extranjera para dirimir los conflictos?

O quizás no llegue a tanto y simplemente se trate de otro capítulo más de una pelea bizarra y payasesca.