LA FRASE

"LA REFORMA LABORAL NO SERÁ COMO UN MISIL CAYENDO DEL CIELO, ESTAMOS PENSANDO MÁS BIEN EN ALGO ASÍ COMO UNA BOMBA DE NEUTRONES." (MARIO QUINTANA)

viernes, 13 de noviembre de 2015

EL PAN DE MACRI


Por A.C.

Como manifiestan los industriales panaderos por lo medios, en estos días el precio de la harina -dependiendo de la zona del país- subió entre un 50% y un 60%, debido a la especulación originada en los productores de trigo y continuada por los molinos harineros.

Ante la propuesta de Macri de eliminar retenciones agropecuarias y la promesa de un dólar libre a 16 pesos, los productores de trigo se niegan a vender, mientras tanto los molinos harineros, aprovechan para remarcar a más del 50% su stock comprado a precio muy inferior, y entonces hoy solo se consigue harina a precios que superan ampliamente su valor real.

El precio de la bolsa de 50 kilos de harina, era hasta hace pocos días de $140,  y hoy en los molinos harineros, las industrias del sector, como panificación y fábricas de pastas,  solo la consiguen pagando entre $ 200 y $ 220.  El precio aumentó exponencialmente, aunque no hay escasez de trigo a consecuencia de una mala cosecha ni se incrementó el precio internacional de la tonelada. Mágicos efectos del libre mercado en los precios internos.

Ya en el año 2013, y por las mismas razones especulativas, éste mismo sector había llevado la bolsa de harina a un precio cercano a los $300,  por lo que el Gobierno Nacional tuvo que advertir que si se continuaba con esta conducta, se implementaría el decomiso del trigo stockeado y la aplicación de la Ley de Abastecimiento. Recién entonces, tanto exportadores como productores, aumentaron el ritmo de venta al mercado interno y los precios de la bolsa de trigo disminuyeron mágicamente a menos de la mitad.

La misma conducta especulativa se repite dos años después, sin que ningún factor de la economía nacional o internacional justifiquen el desorbitado aumento de la bolsa de harina y por lo tanto, su repercusión en los precios de los productos derivados, empezando por el kilo de pan.

Este golpe especulativo sirve para abrir los ojos, es un aporte esclarecedor que los formadores de precios hacen al país en estos días electorales, y que demuestra la falacia de los dichos de los economistas que rodean a Macri.

Los esotéricos asesores macristas sostienen que una liberación del precio del dólar no afectaría los precios internos porque en realidad los precios ya se encuentran nivelados en base al dólar paralelo, pero la realidad cotidiana los desmiente, porque en la economía argentina, y dentro de ella el sector triguero, la referencia es el dólar oficial de $9,60 y no el de $15 o $16 que anuncia Macri. Por esa realidad, esta conducta especulativa del sector triguero, que hoy opera con un dólar de $9,60 (dato de la realidad)  y espera un dólar de $16 (fantasía especulativa).  De allí que plantear la irrelevancia de la fijación administrada de un dólar oficial y proponer un dólar fijado por “el mercado”, es decir por los grandes grupos económicos, es una invitación al suicidio colectivo.

Y el sector harinero hoy muestra solo la punta del iceberg de lo que serían los efectos de una irracional devaluación como propone el equipo económico de Macri, porque todos los sectores ajustarían sus precios al nuevo valor del dólar “liberado”, produciendo la estampida económica y la pulverización de los salarios, que en horas, perderían la mitad de su poder adquisitivo.

Pero que el sueldo de un trabajador alcanzara para comprar solo la mitad de lo que hoy puede comprar con ese salario, no es un problema de Macri y sus socios.

Tampoco se harían problema si los comercios disminuyeran sus ventas a la mitad o si las fábricas dejaran de producir por falta de demanda y comenzaran los despidos. No les importa.  Macri va solamente por el negocio de los poderosos, por un país para muy pocos. Y por eso tampoco se haría problema por el precio del pan, porque el pan de Macri y sus socios siempre fue el dinero y el esfuerzo ajeno.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Con un dólar a $16, un aumento en los alimentos del 50% es poco. En la canasta básica los precios se duplican de arranque, y a partir de ahí, vuelve el deporte de la remarcación diaria.
En tres meses productos como la carne,el pan o las pastas, superan el 200% en relación al precio previo a la devaluación.
Lo hemos visto tanta veces que el que sostenga lo contrario,nunca vivió en Argentina.