LA FRASE

"ESTAMOS A FAVOR DEL VOTO ELECTRÓNICO PORQUE ES PREFERIBLE QUE EL ESCRUTINIO YA VENGA HECHO POR UNA MÁQUINA, ANTES QUE TENER A UN MONTÓN DE EMPLEADOS PÚBLICOS COBRANDO HORAS EXTRAS POR MIRAR UNA PANTALLA SIN HACER NADA." (ADRIÁN PÉREZ)

viernes, 4 de marzo de 2016

EMPEZÓ EL DESGUACE


Que el gobierno de Macri está decidido desde el primer minuto de gestión a efectuar un concienzudo desguace del Estado y de las políticas troncales ejecutadas por el kirchnerismo, ya no pueden quedar dudas: ahí está si no el actual caso de los despidos en Conectar Igualdad para comprobarlo; caso en el cual además de los puestos de trabajo que se pierden está en duda la misma subsistencia del programa.

Atrás en el tiempo quedaron -hace rato ya- las promesas de campaña del propio Macri de "mantener lo bueno y corregir lo malo"; y con decisiones como las de Conectar Igualdad, más atrás aun quedarán otras promesas, como apostar a una educación pública de calidad. Es posible que en todo caso sea reemplazado por otro programa diseñado desde el vamos por las grandes multinacionales informáticas, con el foco puesto en sus negocios.

Lo propio paso con el prolijo desmantelamiento de todas las áreas del Estado encargadas de regular o controlar al capital privado: acá y acá tenemos ejemplos al respecto en el Banco Central o la Secretaría de Comercio; por citar los más relevantes. En ese contexto, no debería sorprender que pase otro tanto con las empresas del Estado, como Aerolíneas Argentinas e YPF.

En el caso de la aerolínea de bandera, la gestión de la "nacionalizada" Isela Costantini asumió bajó la premisa de disminuir drásticamente el déficit (la misma cantinela con la que en los 90' se la privatizó) en un 30 % de los "costos operativos", supuestamente sin afectar los servicios.

Y sin embargo no fue así: viene levantando sistemáticamente rutas en el interior del país y en el exterior bajo el argumento de que no son rentables, pero casualmente en muchos de esos casos (vuelos a Brasilia, Roma, Barcelona y otros destinos del exterior) la competidora de Aerolíneas a la cual el gobierno busca favorecer ostensiblemente (LAN, con toda su plana mayor en el gabinete) vuela con los aviones llenos.

En el interior, al caso de la cancelación del convenio con Sol Líneas Aéreas que disminuyó drásticamente los vuelos a Santa Fe y Rosario, se suman vuelos cancelados a Córdoba, Mendoza, Salta, Río Gallegos y el corredor petrolero patagónico, entre Neuquén y Comodoro Rivadavia. El nuevo "plan de negocios" de la empresa (aun no hecho público por Costantini) contemplaría la devolución de aviones que están aun en la etapa de leasing; lo que supone desistir de comprarlos, y perder lo ya pagado a cuenta de precio.

Cada avión operativo emplea a una dotación de 60 personas, entre personal de vuelo, y servicios de apoyo en tierra, lo que genera la razonable preocupación de los gremios del sector ante la posibilidad de despidos masivos. Sin mencionar lo que significa en términos de conectividad entre las diferentes regiones del país que la aerolínea de bandera cubra cada vez menos destinos, porque los vuelos de cabotaje que son levantados por "no ser rentables" obviamente no serán absorbidos por operadores privados.  

Pero así como en el caso de Aerolíneas la excusa para ir preparando el terreno para volverla a privatizar (tras haberla vaciado de a poco, como se hizo antes) es el déficit operativo, en el caso de YPF (que genera y distribuye ganancias, pero también destina la mayor parte a la reinversión), es el presunto endeudamiento,

Vemos acá como se queja al respecto Aranguren; que reúne en su persona dos condiciones que lo inhibirían de opinar al respecto: aun conserva acciones de Shell que es la principal competidora de la petrolera estatal (otra grosera situación de conflicto de intereses en el gobierno de Macri, y van), y forma parte de la administración que está re-endeudando al país a pasos acelerados; a punto tal que la emisión de deuda que prepara para cerrar el acuerdo con los buitres y financiar el déficit fiscal es la mayor en el mundo para un mercado emergente, desde 1996. Macri lo hizo, como lo había hecho ya en la CABA multiplicando por ocho su deuda en dólares. 

El mismo Aranguren que se opone a los subsidios a la producción petrolera para compensar la caída en los precios internacionales, que si cesaran provocarían una ola de despidos en el sector. En otro revival de los terribles 90', desde el gremio de petroleros privados advierten que la petrolera estatal anunciaría 2500 despidos; que se concretarían cuando el mes próximo Galluccio sea desplazado de la conducción de YPF por la asamblea de accionistas, justamente por las presiones de Aranguren.  

Sin embargo el senador Pereyra (MPN, ex moyanista, ex massista, hoy cercano al PRO) la emprende contra la gestión de Galluccio diciendo que "fue un desastre", aunque los balances de YPF lo desmientan: justo ayer se conoció que la empresa redujo sus ganancias por la caída de los precios internacionales del petróleo (al igual que todas las empresas del sector), pero aumentó la producción de gas, de petróleo y la reposición de reservas comprobadas

Que es lo que al país le interesa en términos estratégicos, y por eso el Estado tomó la decisión de recuperarla durante el gobierno de Cristina. Por supuesto que las prioridades de Macri y Aranguren son otras, a punto tal que el propio ministro dijo en su momento que no era prioritario recuperar el autoabastecimiento energético; y de allí que no extrañe que -desde la pura óptica empresarial del costo/beneficio- estén pensando en abandonar todo el plan de inversiones que requiere el desarrollo de Vaca Muerta. Es ocioso abundar en los efectos que una decisión en ese sentido tendría en el desarrollo del país y la región, y en el nivel de empleo.

Habrá que ver que hace Pereyra si sus pronósticos se confirman: ¿saldrá a pedir que vuelva Galluccio, porque al fin y al cabo no era tan malo? ¿O por el contrario estaremos ante otro caso de complicidad gremial con el desguace del Estado, como también sucedió en los 90'?

3 comentarios:

Luiggi dijo...

No se olviden de que hoy por hoy Shell está repostando los aviones en Ezeiza, cuando hasta no hace mucho YPF se encargaba de esas tareas.

La pregunta es hasta cuando nos quedaremos haciendo prensa para nosotros mismos, porque la dirigencia (sindical, partidaria, etc) ya transó con los globólogos.

De todas maneras, gracias por seguir dándonos argumentos con qué rebatir la cantinela zombie de aquellos que no se resignan a ver que se dieron un tiro en las bolas votando en contra de sus interese sde clase.

Politico Aficionado dijo...

Entiendo su desazón Luiggi, pero la reciente derrota electoral y la traición de parte de nuestra dirigencia gremial y política nos colocan en una situación difícil.

Lo que podemos y debemos hacer es militar incansablemente en defensa de nuestros derechos, dialogar con compañeros de trabajo, vecinos y amigos, presionar a nuestros representantes políticos y gremiales para que no olviden su mandato ni a quienes los eligieron.

Inevitablemente quienes votaron de buena fé a estos HDP van a descubrir que se equivocaron mal. Y allí nos tienen que encontrar.

Luiggi dijo...

Concuerdo, don Político. El tema es que la dirigencia se pasa todo eso por las bolas, y no va a dudar de revolearnos con la cana con tal de conservar sus privilegios.

Habrá que aguantar las toscas como en 2001.