LA FRASE

"ESTAMOS A FAVOR DEL VOTO ELECTRÓNICO PORQUE ES PREFERIBLE QUE EL ESCRUTINIO YA VENGA HECHO POR UNA MÁQUINA, ANTES QUE TENER A UN MONTÓN DE EMPLEADOS PÚBLICOS COBRANDO HORAS EXTRAS POR MIRAR UNA PANTALLA SIN HACER NADA." (ADRIÁN PÉREZ)

martes, 12 de julio de 2016

YA DEJARON ATRÁS "LA AUTONOMÍA DEL BANCO CENTRAL". ¿HARÁN LO MISMO CON LA PESADA HERENCIA?


¿Se acuerdan cuándo se inició -en tiempos kirchneristas- la discusión por la famosa “autonomía del Banco Central”?

Cuando Redrado se atrincheró resistiendo el DNU de Cristina que mandaba pagar con las reservas los vencimientos de la deuda externa allá por el 2010, entregándole al banco a cambio de los dólares una letra del Tesoro intransferible, con una tasa de interés igual a la tasa Libro anual, menos un punto.

Para eso se modificó la Ley 23.928 (la de la Convertibilidad) creando la categoría de las “reservas de libre disponibilidad”, que se podían afectar al pago de la deuda.

Desde la entonces oposición -hoy oficialismo- se cuestionaba que de ese modo se perjudicaba patrimonialmente al Banco Central porque “se lo llenaba de papeles”, y se debilitaba su poder de fuego para contener eventuales corridas cambiarias propiciando una devaluación del peso, porque contaría con menos reservas líquidas y disponibles.

De cómo evolucionó desde entonces la cuestión de la famosa “autonomía” dan cuenta los “amables” pedidos de Macri y sus funcionarios a Vanoli y el anterior directorio del Banco Central (que tenían mandato vigente, con acuerdo del Senado) a que renunciaran a sus cargos, para dar caso a la exitosísima gestión de Federico Stuzenegger, esta sí si no autónoma, bien consustanciada con el gobierno, y con la política que debía seguirse desde el BCRA.

También el hecho de que esos “papelitos” que no servían para nada (las letras del Tesoro entregadas por el pago de deuda con las reservas) fueron usados por la flamante conducción del Central para garantizar la deuda por más de 5000 millones de dólares contraída con un grupo de bancos extranjeros (los mismos que -oh sorpresa- luego colocarían la nueva deuda emitida para pagarles a los fondos buitres) por el “repo” que sirvió para (ejem) “fortalecer las reservas”.

Un préstamo que el Central tiene que devolver con sus intereses (que suman otros 350 millones de dólares) antes de diciembre de éste año, apelando para ello a las reservas “recompuestas”.

Y encima ahora leíamos en el Boletín Oficialde ayer (enlace) el Decreto 834, por el cual el gobierno resolvió cancelar 3952 millones de dólares con organismos internacionales y otras deudas bilaterales con vencimiento en el mismo ejercicio (en el que se están emitiendo Letes en dólares a lo pavote)...con las reservas “de libre disponibilidad del Banco Central”; al cual se le entrega a cambio una Letra del Tesoro intransferible a 10 años, que pagará el interés anual de la Tasa Libor, menos un punto porcentual.

Es decir, exactamente igual que como lo hacía el gobierno de Cristina, y ellos criticaban cuando eran opositores.

No sólo eso: el texto del decreto dice expresamente que: “...dicha política (pagar la deuda con las reservas del BCRA, aclaramos) se ha revelado eficaz para disminuir los costos de endeudamiento público...”.

Dejada de lado ya la “autonomía del Banco Central” ¿se terminarán  las quejas por “la pesada herencia recibida”?

1 comentario:

Daniel dijo...

De que mierda se ríe Abal Medina?