LA FRASE

"SI UN PERRO DE LA GENDARMERÍA MUERDE A UN DIPUTADO, HABRÁ QUE TOMAR COMO CRITERIO DE VERDAD LO QUE DIGA EL PERRO, A MENOS QUE SEA VERBITSKY." (PATRICIA BULLRICH)

viernes, 15 de diciembre de 2017

¿VAMOS LLAMANDO A LA BRIGADA DE EXPLOSIVOS, LUIS?


(*)

El Presidente Mauricio Macri sostiene que si la reforma previsional no sale de Diputados tal como la aprobó el Senado, la inercia del aumento del gasto social se transformará en una bola de nieve que hará explotar a la economía. (Ah mirá vos, hubiéramos pensado que ese riesgo se corría con la deuda externa y las LEBAC´s. Todos los días se aprende algo) Lo explicó el martes, con sinceridad brutal, el propio Jefe de Estado como nadie de su gobierno lo había hecho antes. (¿Vos decís que hasta ahora nos estuvieron mintiendo con lo del segundo semestre y los brotes verdes, Luis?) Le dijo, primero, al individuo con el que estaba hablando que el total del gasto social se está volviendo cada vez más alto, más rígido y menos controlable. (No se estaría notando che) Por lo pronto, agregó, ahora mismo representa el 76 por ciento del total del gasto primario. Esto es: sin contar los intereses. (Que es lo que verdaderamente le preocupa: pagar la deuda puntualmente, para que le sigan prestando)

Con una lapicera y un papel en la mano (¿Los dos en la misma? qué difícil para escribir) explicó que de ese 76 por ciento, 57 corresponde a la llamada Seguridad Social. La diferencia entre el 76 y el 57 por ciento se explica así: por el 8.1 por ciento que se destina a la Educación, un 4.3 por ciento a la Salud, un 2.3 por ciento a la Promoción Social y un 2.2 por ciento a Vivienda y Agua. El 24 por ciento que resta del presupuesto se usa para pagar las obras públicas, los subsidios a la energía y el transporte y las remuneraciones de toda la administración del gobierno nacional. (¡Pará, pará, pará!: ¿vos decís entonces  que "el plan de obras más ambicioso de la historia" no mueve el amperímetro del gasto, y que los otros dos rubros que eran "la gran bola de nieve" que atacaron estos años -los subsidios y los sueldos de los empleados públicos- tampoco, o sea que los tarifazos fueron al pedo? Dolor Aranguren) El líder de Cambiemos afirma que en ningún país del mundo con una economía sana el gasto social crece de manera exponencial como en la Argentina. (Salvo en los países que además de una economía sana tiene los más altos grados de desarrollo humano, como Suecia, Noruega o Finlandia)

¿Y en que se basa para decir que el gasto en Seguridad Social está creciendo de manera descontrolada?, le preguntó el individuo con el que estaba dialogando el Presidente.  (¿Eras vos o Sirvén? por lo de "individuo" pareciera que fuera él, que te viene desplazando en la entrepierna presidencial) Entonces Macri lo puso en contacto con los altos funcionarios que tienen en la cabeza esos números. (Seguro que no fue con Dujovne, que ya sabemos que no saca cuentas) Y los agentes públicos mostraron estadísticas oficiales. (Y sí, de eso hablaban. No le iban a mostrar el padrón de socios de Boca o el último focus group de Durán Barba) Dicen las estadísticas, por ejemplo, que el gasto en seguridad social representó, entre 2010 y 2015, el 44 por ciento de todo el presupuesto primario. (Ah mirá vos, y eso que decían que el kirchnerismo pagaba jubilaciones de miseria y se había robado todo. O sea que en el mejor de los casos se robó el 56 % restante) Pero en 2016 ya había trepado al 48 por ciento y para 2017 va a terminar cerrando en un 54 por ciento. (¿No habrá tenido algo que ver la reparación histórica, no?) Dicen también, las planillas excel del Presupuesto 2018, que el gasto en Seguridad Social trepará hasta el 57 por ciento. "A este ritmo nos estrellamos más temprano que tarde" reflexionó. (La bomba de tiempo de los jubilados que todavía no llegaron a cobrar los 9000 y pico que dijo él hace un año y medio en lo de Mirtha Legrand)

¿Pero por qué se aceleró tanto el gasto? Macri le adjudica la responsabilidad a Cristina Fernández (Cuando no, para variar) quien decidió incluir en el sistema a más de 4 millones de personas que no habían hecho los aportes para jubilarse. (No burro, no lo decidió ella: fueron dos leyes del Congreso, la primera votada en el 2004 cuando el presidente era Néstor, y la segunda en el 2014 y la votaron hasta los diputados del PRO) Los técnicos de la secretaría de Hacienda y de la ANSES lo explican de una manera didáctica. El sistema previsional tenía, hasta la inclusión compulsiva (Claro, porque los incluyeron de prepo, sin que tuvieran que ir ellos a hacer los trámites) de los trabajadores que no habían aportado, (Porque no habían estado trabajando porque no conseguían empleo o los echaron, o porque los tenían en negro, sorete. Y los aportes los tiene que hacer el patrón) tres millones y medio de beneficiarios. Sus haberes se calculaban con una fórmula casi exclusivamente vinculada a la recaudación de la ANSES.  (Pero entonces el PRO reclamaba el 82 % móvil, sin importarles si el ANSES tenía o no los recursos para pagarlo) Pero a partir de la inscripción de los nuevos beneficiarios sin aportes, (A los que les descontaron de las jubilaciones las cuotas de la moratoria, burro) en vez de seguir distribuyendo los pagos sobre el número total de todos los jubilados, lo que hubiera afectado a los "viejos", se decidió seguir haciendo la cuenta original y pagarle a los recién inscriptos con plata de "otra caja". (Incomprensible y sanatero lo que acabás de decir: a todos les paga el ANSES, de la misma "caja", desde siempre. Por eso se llama sistema solidario, y de reparto) Es decir: en vez de repartir porciones más chicas de la misma torta, se decidió "comprar otra" imprimiendo billetes o endeudando al Estado. (Cosa que ahora, como sabemos, no está pasando. Y fijáte vos que pudieron hacerlo mientras -a la inversa de lo que decís- desendeudaban al Estado, sin lo cual ahora Macri no podría endeudarlo brutalmente) Entre 2010 y 2015 ese nuevo escenario le costó al Poder Ejecutivo aproximadamente 65 mil millones de pesos adicionales. (O sea 13.000 millones por año, en el presupuesto nacional, nada. Menos de la deuda que les perdonaron a las distribuidoras de electricidad, y muchísimo menos de lo que pagan por intereses de las LEBAC´s desde que asumió Macri. Para ser más precisos, serían unos 17 días de intereses de LEBAC´s) Pero hoy ese "gasto" se elevó hasta representar casi el 100 por ciento del déficit primario. Es decir: unos 400 mil millones de pesos. (¿Y cómo hacés para determinar que el déficit lo determina eso si el presupuesto se rige por el principio de la universalidad de las cuentas, jeño?)

Los altos funcionarios económicos del gobierno de Cambiemos informan que durante 2017, los haberes de los jubilados habrán terminado unos cuántos puntos por encima de la inflación real, (Que no es la que fijaron ellos como meta, y si ocurre, será gracias a la fórmula que inventó Boudou) y advierten que si no se aprueba la reforma que incluye el cambio de fórmula en el cálculo, no habrá manera de bajar un punto del déficit fiscal, que es la meta a la que se comprometieron en el Presupuesto. (O sea que la fórmula en realidad es para que pierdan contra la inflación, y para ahorrarse guita. Se entiende entonces por qué para aprobarla ocuparon el Congreso con gendarmes) El Presidente habla de situación de riesgo porque el incumplimiento podría interrumpir los préstamos al Estado, (Ahí está el huevo y no lo pise: si le cortan el chorro de la deuda, dura una semana en el gobierno) u obligar a pagar tasas más altas que a su vez aumentarían el déficit (Te tenemos malas noticias, Luis: eso ya está pasando, desde que asumió Macri) y no solo pondrían patas para arriba al sistema previsional o al gasto social, sino a toda la economía. El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne admite que, si se aprueba la reforma, en marzo, en comparación con el sistema de cálculo todavía vigente, el sistema se empezará a ordenar. (A costa de mocharles un 9 % todos los meses el sueldo a los jubilados, o lo que es lo mismo un sueldo completo a lo largo de todo el año, pero bueno, son detalles)

Pero en la secretaría de Hacienda insisten en que, cuando 2018 finalice, los haberes jubilatorios se terminarán ubicando por encima del 5 por ciento de la inflación acumulada. (Claro, como este año los salarios le iban a ganar por goleada a la inflación, según prometió Dujovne) "Ni siquiera tomamos en cuenta el nivel del costo de vida que planteamos en el Presupuesto, sino un promedio del que pronostican las consultoras privadas" (Que son unos chantas que se alinean con las proyecciones del gobierno a cambio de contratitos, y luego van "corrigiendo" las previsiones) me explicó un alto funcionario del área. Según sus cuentas, con el nuevo cálculo, los jubilados y también quienes reciben la asignación por hijo, recibirían, en marzo del año que viene, un aumento del 5.7 por ciento, en junio del 5.6 por ciento, en septiembre del 4.7 por ciento y en diciembre del 4.2 por ciento, lo que representaría un incremento del 22 por ciento contra una inflación de casi el 17 por ciento. (Aunque fuera cierto, recuperarían cinco puntos de los nueve que le mochan de una con el cambio de fórmula. Si no ¿dónde está el ahorro que buscan para que no "explote la economía", jeño?) Si esta reforma sale como desea el gobierno, la ANSES empezará a trabajar en la futura viabilidad del sistema previsional. (La vuelta de las AFJP, digamos todo) El nivel de equilibrio es de 2.5 aportantes para cada jubilado. Sin embargo, ahora mismo, en Argentina es de 1.1 aportante por cada beneficiario. (Falso: hay 12.500.000 trabajadores registrados en el SIPA contra 6.800.000 jubilados y pensionados.

Cada especialista propone una fórmula distinta. Pero en general coinciden en impulsar un registro voluntario de inscripción en el sistema jubilatorio por encima de la edad estipulada, que hoy es de 65 años para los varones y 60 para las mujeres. (O sea, una suba disfrazada de la edad para jubilarse, lo que aumentará el desempleo juvenil y perjudicará el mercado del trabajo) Hay quienes sostienen que lo primero que habría que hacer es equiparar los derechos, basados en la igualdad de géneros y las estadísticas que sostienen que las mujeres son más fuertes, se enferman menos y mueren después que los hombres. (O sea, a ellas subirles en 10 años la edad jubilatoria, y no en 5. Perfecto, sigamos) Hay otros que afirman que un individuo sano podría trabajar hasta el mismo instante en que el cuerpo o el cerebro no le respondan, porque la actividad es mucho mejor que no hacer nada. (Pasále el consejo al presidente, que se vive rascando los huevos. O sea que la idea es trabajar hasta que uno se muera, digamos) Funcionarios intermedios del gobierno informan que hay cientos de actividades que tienen regímenes especiales y jubilaciones de privilegio que dan vergüenza ajena. (¿Cuáles "cientos", Luis, podrías dar alguna precisión al respecto?)

También afirman que cuando la administración de Cristina Fernández lanzó la moratoria para inscribirse sin haber realizado aportes, (Otra vez: fueron dos leyes, una sancionada cuando ella no era presidenta ni legisladora. Y la idea de la moratoria es esa, que entren los que no pudieron aportar. Como los blanqueos de capitales son para los que no pagaron impuestos, evadieron y no declararon bienes al fisco. Pero esos no traen problemas parece) se anotaron señores millonarios (Como en los blanqueos, que son para ellos justamente) que aparecen inscriptos como monotributistas y señoras con varias propiedades y autos de alta gama que se presentaron como amas de casa sacrificadas y con derecho a la jubilación. (Ah, el mismo cuento que cuando les sacaron a los jubilados la cobertura del 100 % de los remedios del PAMI porque detectaron a tres o cuatro que tenían yates. Igual, te comento que son todos votos de "Cambiemos" esos) Hasta la diputada Mirta Tundis, una de las dirigentes más coherentes y quien se opone de manera terminante a la reforma que propone el oficialismo, me dijo que revolearon nuevas jubilaciones a la marchanta, sin el necesario y previo informe socio ambiental para saber si se trataba de alguien al que de verdad le corresponde o de un impostor. (Son jubilaciones, Luis, no pensiones graciables, la situación económica del beneficiario no tiene nada que ver. Si Mirta Tundis te dijo realmente eso, es una chanta que vende que sabe de seguridad social) Por encima de la alerta presidencial, sería bueno volver a discutir una reforma tributaria para que paguen mucho más los que acumulan más riqueza (Lo cual implicaría retirar la que el presidente acaba de enviar al Congreso, porque va por el camino exactamente contrario. Igual, para eso habrá que esperar otro gobierno: éste está formado por los que más tienen, por si no te enteraste) y los grupos de presión sean denunciados por los funcionarios del Estado que consideran sus reclamos abusivos. (Lo cual es un problema cuando los grupos de presión son el gobierno)

En este contexto, el anuncio de la baja del gasto político parece música para los oídos de los votantes de Cambiemos, (Ah sí, esa gente que detesta la política, como los que gobiernan. Pero hacen política para cagarnos a todos) pero los que saben de presupuesto no se engañan: el impacto que tendrá en el déficit será mínimo, para no decir nulo. (Que le avisen a Vidal, que está haciendo cáscara con un ahorro de 600 millones por dar de baja cargos políticos en un presupuesto de más de 630.000 millones)  Macri, quien acaba de ganar las elecciones, sigue repitiendo que para ordenar la economía tendrá que seguir haciendo cosas antipáticas. (O sea, no está dispuesto a cambiar nada de lo que vino haciendo hasta ahora digamos. Es lógico, si igual ganó) Es un dilema que lo acompaña desde que asumió, hace más de dos años. Gradualismo y votos, o reforma a fondo, y que sea lo que Dios quiera. (¿"Que sea lo que Dios quiera" es la nueva manera de decir "que se pudra todo mal, y yo me voy a Panamá" o algo por el estilo?)

(*) Las negritas son nuestras, el original acá.

jueves, 14 de diciembre de 2017

AJUSTE INTERRUPTUS


Y chocaron la calesita nomás: un gobierno de mierda ejecuta un plan económico de mierda, que necesita de leyes de mierda para aplicarse, y esas leyes solo pueden obtenerse mediante prácticas políticas de mierda. Hay que admitir que los procederes del macrismo tienen cierta lógica.

Un impresionante dispositivo de seguridad que puso al Congreso de la nación bajo el control operacional de la Gendarmería, y generó una represión que todavía seguía con la cacería de manifestantes por las calles de los alrededores al momento de subir estas líneas, acaso como violento descargo del despecho del gobierno por el fracaso de la sesión en la que trataba de imponer a como de lugar, la poda a los salarios de los jubilados, pensionados y beneficiarios de la AUH. Estuvimos a punto de ser Venezuela, para terminar siendo el Perú de Fujimori.

Mientras fuera del recinto se gaseaba, baleaba y apaleaba manifestantes, trabajadores de prensa y diputados opositores, adentro "Cambiemos" trataba de conducir una bochornosa sesión en la que llegaron al quórum de modo irregular, sentando en sus bancas a un par de "diputruchos" que aun no habían prestado juramento. Lo peor del menemismo y del gobierno de la Alianza, junto en el mismo frasco: una metáfora del "cambio" que se instaló en la Argentina a partir de diciembre del 2015.

Después de llevar la teoría del "beneficio de la duda" y el "criterio de verdad" de su testimonio para las fuerzas de seguridad que esbozaron Bullrich y Michetti un paso más adelante (culpando a los diputados heridos por poner sus cuerpos en el trayecto de las balas y gases de los gendarmes), Elisa Carrió mocionó para levantar la sesión, aduciendo que no estaban dadas las condiciones para seguirla. Trató de ese modo de cubrir el intento de perpetrar un delito (adentro del recinto, afuera se perpetraron varios), pero ya era tarde: habían dejado las huellas por todos lados.

Antes, la formación amplia de "Cambiemos" tomó su lugar en la orquesta para intentar ejecutar la partitura del ajuste: radicales (ansiosos por más de una década sin cagar a los jubilados), PRO, cívicos, "peronistas de Perón" sueltos que responden a algunos gobernadores y Martín Lousteau con su bloque, estrenando su afiliación radical como debe ser: legislando en contra de los sectores populares, rodeado de gendarmes. Al final y parafraseando a la izquierda, se comprobó que el PRO y él eran -efectivamente- lo mismo.

Si esta coalición amplia se mantiene para la próxima intentona, es posible que Macri termine logrando imponer el mamarracho previsional, que es el proyecto prioridad cero de su gobierno: ajustar a los más débiles, para generar excedentes fiscales para pagar deuda; y dar así la señal a los acreedores para que le sigan prestando y no desconecten el respirador del crédito exterior, sin el cual su gobierno colapsaría al instante. Sin esa necesidad apremiante no se entienden el impresionante operativo represivo, ni el nivel de truchada aleve de la sesión caída.

Lo que es menos probable que pase es que el gobierno -aun logrando sancionar la ley- salga indemne de todo esto; y no siga dejando jirones de su legitimidad renovada en las elecciones de octubre en el camino. La conferencia de prensa posterior de Marcos Peña merecerá figurar en la antología del encapsulamiento en una realidad paralela, de un gobierno que "no disputa la calle" pero la llena de gendarmes, y que demostró -una vez más- estar dispuesto a dialogar a los garrotazos.

Claro que como dijo alguien, las bayonetas (es decir, los instrumentos de la violencia y la represión estatal) sirven para muchas cosas, menos para sentarse sobre ellas: si el gobierno insiste en profundizar sus políticas de ajuste -y todo indica que lo hará, porque no parece haber "Plan B" al respecto- no puede seguir indefinidamente echando mano del recurso de la represión frente a la previsiblemente creciente protesta social. De lo contrario se irá debilitando cada vez más, y su continuidad terminará dependiendo de que no se le acuartelen los gendarmes, prefectos o policías.  

Alguna respuesta deberá dar al nuevo marco político, aunque sea para descomprimir tensiones: Emilio Monzó (uno de los "macristas rescatables" para muchos de este lado de la grieta) debe renunciar de inmediato, porque no supo ni quiso ni pudo evitar que se intentara consumar un fraude parlamentario, y porque la seguridad en el recinto y en el Congreso es su responsabilidad: haberla dejado en las manos de los efluvios etílicos de Patricia Bullrich fue de una gravísima irresponsabilidad, como quedó demostrado.

Pero no centremos en él las objeciones principales, que tienen un solo nombre y apellido: Mauricio Macri. El peor problema de este gobierno de impresentables incapaces de reconocer límites, actuar racionalmente y parar la pelota para no poner en riesgo la paz social es el mayor impresentable de todos, que  es el presidente; sin cuya decisión nada de esto hubiera pasado: no habría intento de mochar los sueldos de los jubilados y demás afectados por la medida, ni se hubiera pergeñado una parafernalia represiva para garantizar que el Congreso lo consagrara con forma de ley, como fuera.

Para la oposición el episodio arroja una victoria no menor: fue la actuación decidida de algunos legisladores (del Frente Para la Victoria, la izquierda, el Movimiento Evita y otros bloques) y la movilización popular lo que determinó un freno aunque sea transitorio al ajuste. La unidad en la lucha y en la calle construyó más límites para Macri que miles de alquimias en las mesas de arena sobre con quien sí y con quien no construirla, porque para los palazos, balas y gases de los gendarmes no hubo "bolillas negras": todo el que los enfrentaba la terminó ligando, sin importar de donde viniera.

En el caso particular del peronismo, una muestra más -y van- de que la anhelada "unidad con todos adentro" es absolutamente imposible: lo era para Perón (y era Perón) en 1974, y lo es hoy, con toda el agua corrida bajo los puentes desde entonces. Hay peronistas que desde hace rato juegan otro partido, con otros colores, y no tienen demasiado interés en cambiar de camiseta; salvo -claro está- cuando este régimen que nos gobierna se descomponga definitivamente como inevitablemente lo hará (el único interrogante es cuando), y entonces vuelvan presurosos en auxilio "del que más mide" como si no hubiera pasado nada, y hubieran estado desde un primer momento en la trinchera opositora.

La unidad "lo más amplia posible", se tiene que seguir construyendo desde mañana mismo con todos los que cumplen el pre requisito esencial para ingresar a ella: oponerse con firmeza y decisión y por todos los medios posibles en el marco de esta democracia que el gobierno se empeña en degradar a diario, a las políticas que siempre que se aplicaron, contribuyeron a hambrear al pueblo argentino, y humillarlo con pérdida de derechos y represión.

EXPLOSIÓN DE LA OBRA PÚBLICA PROVINCIAL EN 2018: VOLARÁ POR LOS AIRES


Sobre el presupuesto provincial 2018 (aun no disponible en Internet) leíamos en La Capital: "De acuerdo a lo que marca el presupuesto, en 2018 habrá una explosión de obras públicas, siempre y cuando no se subejecute lo programado y se terminen realizando menos de las planificadas, como a menudo suele ocurrir a costillas del aumento de los gastos corrientes. La inversión de capital (construcciones y equipos), con un monto presupuestado de $29.369 millones, alcanza una incidencia del 15,4% sobre el presupuesto total de la provincia, guarismo que se posiciona entre los más altos de los registros históricos. El nivel global previsto en construcciones para el ejercicio 2018 asciende a un monto de $19.847 millones." (las negritas son nuestras)

Así dicho, parece un montón de plata; aunque el cronista ya nos está advirtiendo sobre la necesidad de no dejarse engañar por lo presupuestado, porque puede diferir en mucho de lo efectivamente ejecutado, cosa que acá en Santa Fe sabemos de memoria.

Y otro factor a tener en cuenta es cuanto se había previsto en ese mismo rubro ("Construcciones", es decir, la obra pública propiamente dicha) para éste año: exactamente 19.802 millones de pesos.

Lo que supone que la "explosión" significará un apabullante 0,02 % por encima de lo previsto para este año en la obra pública provincial, es decir, un crecimiento bastante por debajo de la inflación. 


Pero decíamos antes (y lo dice la nota) que había que ver cuanto de la obra pública prevista en el presupuesto, se termina finalmente realizando; para lo cual nos es de suma utilidad el cuadro de abajo, que expone los gastos del Estado provincial al 30 de septiembre pasado (última fecha disponible):


Explicamos: transcurridos los 9 primeros meses del año (el 75 % del ejercicio) se ejecutaron casi 8113 millones de pesos en obras públicas; es decir el 40,97 % de las previstas en el presupuesto.

De mantenerse la tendencia en los últimos tres meses del año (todo hace pensar que incluso pudo haber empeorado, al pasar las elecciones), la proyección anual daría una inversión de unos 10.817 millones de pesos, es decir el 54,63 % de la obra prevista en el presupuesto: un poco más de la mitad.

En términos de porcentaje de incidencia de la obra pública sobre el gasto total de la provincia, estamos hablando del 6,87 %: menos de la mitad del 15,4 % que se promete para el año que viene.

¿Podrán el año que viene cumplir la meta de inversión en obra pública, que es casi la misma de éste año, en un contexto de ajuste como el comprometido por las provincias en el pacto fiscal; o estaremos ante otro dibujo? 

¿CHOCAN LA CALESITA?


El empeño del gobierno de Macri por confirmar todas y cada una de las predicciones que hicimos desde el kirchnerismo en la campaña electoral del 2015 sobre lo que sería su gobierno (y aun peor, dejándonos cortos) es digno de mejor causa; tanto como su obsesión por repetir la historia del último gobierno del que fue parte la UCR, imaginando claro está, que esta vez el final será distinto.

Tras dos años de un gobierno de mierda en todos los sentidos, lograron el milagro (algo de mérito tuvieron, no se los neguemos) de que en las elecciones les fuera bien, y decidieron ir por todo; mostrando definitivamente su verdadero rostro, por si a alguno le quedaban dudas, o lo tenía borroso.

Con una oposición fragmentada y dividida, le soltaron el último bozal que le quedaba a la perrada de Comodoro Py para que se lanzara a la cacería desenfrenada de kirchneristas para meterlos presos; en la creencia que de ese modo suplían el consenso social para las medidas que pensaban tomar, que con razón suponían podía flaquear, incluso entre sus propios votantes, a los que pensaban agredir junto con los demás: ahí está el ejemplo de los jubilados para comprobar el aserto.

Confiados en sus pactos con la burocracia sindical entreguista de la CGT y el peronismo "dador voluntario de gobernabilidad" de los gobernadores, Pichetto, Bossio y demases, apretaron el acelerador a fondo: lanzaron una reforma laboral que iba más allá de los puntos acordados con los gordos (de por sí bochornosos), y que significaba en los hechos desmontar todo el derecho laboral argentino, descerrajaron otra tanda de tarifazos que se hará sentir en los bolsillos los meses venideros, redoblaron la fuerza del pedal de la bicicleta financiera sin conseguir al mismo tiempo dominar la inflación, y recrudecieron la represión a la protesta social; pasando de la muerte de Santiago Maldonado al fusilamiento por la espalda de Rafael Nahuel, con banca explícita a las fuerzas de seguridad asesinas por parte de la vicepresidenta y la ministra de Seguridad.

Y la remataron con la reforma previsional que les mete la mano en los bolsillos a los jubilados no solo por la nueva fórmula para calcular los aumentos, sino por la poda de 20 puntos de la tasa de sustitución del haber base inicial, respecto al que percibe el trabajador en actividad en el mismo cargo: que lejos quedó aquella promesa del 82 % móvil. Todo en línea (aunque tengan la caradurez de negarlo) con el manual de instrucciones del FMI.

Tal como le señalaba con clarividencia Néstor Kirchner a Patricia Bullrich en ese video del 2001 que se ha viralizado en estos días, la derecha argentina (la misma de siempre) vuelve a mostrar no su peor, sino su única cara: fuertes con los débiles, con los que sobreactúan autoridad; y débiles con los poderosos, ante los que siempre se agachan, aunque no obtengan resultados.

Como prueba de eso y pese a haber ofrecido todo tipo de concesiones, la cumbre de la OMC pasó por el país sin pena ni gloria ni resultados concretos (excepto el bochorno internacional de las deportaciones), y el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur sigue sin firmarse, y no se sabe si finalmente se firmará. Otro exitazo de la brillante política exterior del gobierno de Macri.

En el medio de todo eso, ningunearon y basurearon a los familiares de los tripulantes del ARA San Juan, Tonelli se les cagó de risa en la cara a los jubilados, diciéndoles que con la nueva fórmula iban a perder plata pero no poder adquisitivo, y Carrió pasó de dejar trascender que no votaría la reforma, a defenderla enfáticamente en todos lados y acusar a los jubilados de golpistas: mejor así, que quede pegada para siempre a éste desastre y no pueda pretender luego abandonar el Titanic antes que se estrelle, como hizo con el gobierno de De La Rúa.

Ayer en la sesión de la comisión de seguridad social de Diputados el macrismo mostró su peor rostro, en la persona de Nicolás Massot: un conjunto de chetos patoteros, malacostumbrados desde la cuna a hacer lo que les plazca, sin que nadie se les oponga o les ponga límites: Esta gente es así, no reconoce siquiera los límites más elementales (los que marcan la Constitución y las leyes) porque así han sido criados; por eso hay que enseñarles que hay límites, y si no aprenden, hay que ponérselos.

Vaya uno a saber que terminará pasando hoy en el Congreso con la reforma previsional. Es posible que con Banelcos, represión y carpetazos de por medio el gobierno consiga imponerla, pero será una victoria a lo Pirro: no hay nadie (salvo un subnormal como Fernando Iglesias, o una ininmputable como Carrió) que defienda en público el engendro; que provocó reacciones tales, que han logrado el milagro de sacudir la modorra de la conducción de la CGT, que amenazó con un paro general para el viernes si la reforma se aprueba. Mejor tarde que nunca, pero era por abajo, Daer.

Si se comprueba que finalmente terminan chocando la calesita y el proyecto naufraga, a nadie más que a su propia torpeza y desenfreno (comenzando por Macri, el principal torpe y desenfrenado, siempre) podrán echarle la culpa.

Y todo el entuerto ha tenido la rara virtud de ahorrarnos un montón de discusiones a futuro dentro de la oposición, y en especial en el peronismo: si finalmente el proyecto prospera será porque parte de los opositores del PJ le dieron quórum, votos o las dos cosas; de lo contrario no hay modo.

Con lo que si eso pasara -esperemos que no- habrá que anteponer el "vos votaste a favor de cagar a los jubilados, y yo no" como respuesta a toda cuestión.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

INTERROGANTE


Lifschitz firmó el pacto fiscal, que incluye en su cláusula 8º apartada a) impulsar una ley que modifique el mecanismo de actualización de los haberes de los jubilados y pensionados; teniendo en cuenta la inflación y un 5 % de lo que crezca el PBI (o seas si crece un 1 %, el plus es del 0,05 %).

Esa era la fórmula original propuesta por Macri, modificada primero por los gobernadores y luego en el Senado por Pichetto, pero como quedó sigue siendo una garcha.

El mismo Lifschitz acaba de mandar a extraordinarias (ver decreto de apertura) a la Legislatura la aprobación del pacto fiscal, que incluye la modificación del artículo 104 de la ley del impuesto a las Ganancias; de modo tal que ya nada de su producido será destinado a la ANSES, para pagar jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares, incluida la AUH.

Por la misma fórmula que van a retocar se ajustan hoy las pensiones no contributivas que paga Desarrollo Social, la AUH (de acuerdo a la Ley 27.160 sancionada en el gobierno de Cristina) y las pensiones de guerra de los ex combatientes de Malvinas.

Cuando mañana se trate el tema en la Cámara de Diputados de la nación ¿cómo va a votar el único diputado que le quedó al Frente Progresista santafesino, el locuaz ex ministro Luis Contiggiani, a favor o en contra?

Recordemos que a estos muchachos del socialismo no los favorecen los antecedentes de sus posturas en el Congreso cuando se discuten cuestiones de la seguridad social.  

PD: La pregunta es extensiva a los legisladores provinciales que tienen que opinar sobre el pacto que firmó Lifschitz en la Legislatura; en especial a los opositores.

Y más especialmente aun a los senadores del "Nuevo Espacio Santafesino" del PJ, que formaron un monobloque (Rodenas) aparte en la Cámara de Diputados de la Nación, pese a haber ido en la misma lista del Frente Justicialista Santafesino en las elecciones pasadas.

BIODIÉSEL: OTRO EJEMPLO DE COMO FUNCIONA EL MODELO MACRISTA


Él biodiésel ha cobrado notoriedad en tiempos macristas por las restricciones impuestas por los Estados Unidos y la Unión Europea al ingreso a sus mercados de nuestras exportaciones del producto; y los reiterados fracasos del gobierno de Macri (viajes presidenciales incluidos) en lograr que las levanten: un doloroso aprendizaje para los improvisados que nos gobiernan sobre como funciona realmente ese "mundo" al que quisieron volver, que no es justamente como ellos lo describen.

Ahí están a la vista los pobres resultados de la cumbre de la OMC "contra el proteccionismo" ("vaciada" y ninguneada por Trump), que tuvo más notoriedad por las deportaciones de activistas que por sus resultados concretos.

Pero también el biodiésel tiene su capítulo hacia el interior de nuestra economía, con su consecuencia en las políticas públicas: en el Boletín Oficial de hoy apareció publicado el Decreto 1025 (completo acá), por el cual Macri fija en un 8 % la alícuota de los derechos de exportación (retenciones) del producto, y deroga a su vez el Decreto 1719 dictado por Cristina en el año 2012; que las fijaba en base a una fórmula que contemplaba el precio de referencia fijado por el gobierno al producto para el mercado interno (vinculado a la política de combustibles), los costos totales de producción, más la tasa de retorno sobre el capital invertido en la producción.

El decreto firmado por Macri y publicado hoy dice que "...se hace necesaria una armonización entre los derechos de exportación del biodiesel y el de su principal materia prima, el aceite de soja, para alcanzar una convergencia entre los mismos, conforme las pautas del Decreto N° 1343 de fecha 30 de diciembre de 2016.", como si fuera lo mismo exportar materias primas, que productos industrializados derivados de las mismas con agregado de valor. 

En este caso la "convergencia" consiste en aplicarle a las exportaciones de biodiésel la misma rebaja de 0,5 % en las alícuotas de las retenciones que se aplicarán a la soja a partir del 1º de enero del año que viene; como si la baja en los derechos de exportación (al igual que la devaluación de la moneda) lograran por sí el milagro de mejorar las perspectivas de comercialización, o abrir los mercados que hoy están cerrados. 

Contra toda evidencia en contrario (las exportaciones están estancadas y el déficit comercial será récord éste año), el gobierno de Macri sigue insistiendo en la misma tesitura. 

Y el beneficio de la rebaja en las exportaciones -también como es norma en éste gobierno- no viene acompañado con ningún compromiso en contrapartida de la industria del sector: el decreto de Macri deroga de un plumazo el dictado por Cristina en el 2012, cuyo artículo 4 establecía que podían  gozar de los beneficios de una tasa menor de retenciones los productores de biodiésel que " mantengan o incrementen la planta de personal teniendo como base de referencia el mayor número de empleados registrados durante el mes de diciembre de 2011, y que no apliquen suspensiones sin goce de haberes.".

Un compromiso que el gobierno de los CEO's ha eliminado desde hoy.

PRECEDENTES


Con la causa del dólar futuro aprendimos que se puede enjuiciar penalmente la política económica, y alegar un presunto perjuicio al patrimonio del Banco Central y defraudación a la administración pública por 55.000 millones de pesos por los contratos de Vanoli.

En estos dos años transcurridos desde que asumió Macri se pagaron por el mismo Banco Central más de 400.000 millones de pesos en intereses de las LEBAC's (o sea, más de siete veces más), sin lograr el objetivo de hacer bajar la inflación.

Con el memorándum de entendimiento con Irán aprendimos que también se puede enjuiciar la política exterior del país, declararla inconstitucional y usarla como fundamento en un proceso por traición a la patria; pese a no existir guerra alguna con un país extranjero.

En el acuerdo firmado el año pasado por la cancillería con el Reino Unido (con el que sí estuvimos en guerra, y tenemos una disputa de soberanía)  ni siquiera se menciona la cuestión de la soberanía de Malvinas (contrariando la cláusula constitucional que le impone al Estado sostener el reclamo en forma permanente), y el gobierno acepta no cumplir la ley que manda a sancionar a las empresas que operan en las islas extrayendo sus recursos naturales, con licencias otorgadas por los kélpers. 

El memorándum con Qatar para enviar fuera del país recursos del Fondo de Garantía de la ANSES (lo que estaba prohibido por ley, hasta que éste gobierno lo habilitó) a un oscuro fondo de inversión en un paraíso fiscal; y fue firmado por la vicepresidenta, que no tiene ninguna competencia para disponer al respecto. 

Con la "doctrina Irurzun" de la prisión preventiva para todos aquellos ex funcionarios que -aun habiendo dejado sus cargos- conservan "poder residual" para entorpecer las causas en las que se los investiga, fueron detenidos sin condena ni proceso Boudou, De Vido, Baratta y Zannini, y se pidió el desafuero de Cristina.   

Macri -siendo presidente- fue acusado de defraudación en perjuicio de la administración pública por el intento de condonar la deuda de su familia por la privatización del Correo Argentino, y Arribas (el jefe de la AFI) investigado por lavado de dinero proveniente de coimas por fransferencias que recibió de los "gestores" de Odebrecht; y los dos tienen todo el poder que les dan sus respectivos cargos para influir en el Estado de las causas.

El día que acompañaba a Cristina en la conferencia de prensa por su pedido de desafuero por Bonadío, allanaron propiedades de Daniel Scioli; por una causa en su contra por presunto conflicto de intereses y negociaciones incompatibles con la función pública.

Lo mismo de lo que están acusados Aranguren, Caputo, Dietrich y medio gabinete del gobierno actual; pero a ellos no les allanaron nada.

A Echegaray lo involucraron en la causa Ciccone por haberle dado un plan especial de pagos de la deuda con la AFIP para pagar la deuda y evitar la quiebra; y lo acusan también de haber favorecido del mismo modo a Lázaro Báez y Cristóbal López, por sus empresas.

En estos momentos hay una puja interna en el gobierno entre Abad (de la AFIP) y el vicejefe de gabinete Mario Quintana, porque uno se niega a darle el plan especial de pago de las deudas con la AFIP a OCA que el otro reclama; para tenerlo agarrado de los huevos a Moyano.

Boudou está preso por -presuntamente- haber comprado una empresa con deudas con la AFIP y a punto de quebrar como Ciccone, a través de testaferros y un oscuro fondo de inversión.

O sea la manera como un tal Rosner (ex gerente de SOCMA, Papel Prensa y el Grupo Clarín) compó los medios y todas las empresas del Grupo Indalo de Cristóbal López y De Sousa; y más o menos parecido a como Marcelo Mindlin de Pampa Energía compró las empresas de Calcaterra, el primo de Macri que antes se las había comprado a él sin pagarle un solo centavo en dinero en efectivo. 

O del mismo modo que un ex empleado de Mac Air (la empresa de aviación de los Macri) la "compró" a nombre de Avianca, empresa a la cual le otorgaron (a través de una filial que es la que sucedió a la Mac Air) una enorme cantidad de rutas de navegación aérea, en este gobierno. 

Con el argumento de la "cosa juzgada fraudulenta" reabrieron causas archivadas por sobreseimiento o inexistencia de delito contra Cristina y otros ex funcionarios kirchneristas, como la de Hotesur, la de la denuncia de Nisman o la investigación sobre su patrimonio.

Un argumento que el día de mañana perfectamente podría aplicarse a los sobresimientos de Macri por los Panamá paper's, de Arribas por las coimas de Odebrecht, de Michetti por el robo en su casa de dinero sin declarar que no pudo justificar y el memorándum con Qatar, y de Federico Sturzenegger por el megacanje del gobierno de De La Rúa.

Decí que cuando volvamos vamos a tener tantos quilombos que arreglar que van a dejar estos inútiles, que no nos va a quedar tiempo de acordarnos de algunos precedentes, para echarles mano y meterlos presos a todos.

martes, 12 de diciembre de 2017

PLANEAN SESIÓN DEL CONGRESO EN HOMENAJE AL GOBIERNO DE DE LA RÚA


Los actos conmemorativos incluirán un recorte a los haberes de los jubilados como en aquellos gloriosos tiempos, y un nuevo intento de sancionar una reforma laboral flexibilizadora mediante el uso de la Banelco.

Se desconoce si el ex presidente será invitado a participar, y dirigir un discurso a los presentes en el recinto.

AJUSTAN PARA PAGAR DEUDA


Se viralizó en estas horas el reportaje de Longobardi a Macri en el que el presidente plantea el dilema de la economía del país en términos de "o hacemos el ajuste salvaje, o todo explota por los aires". Sin embargo, la realidad es que el ajuste que están haciendo (agravado en su necesidad porque el Estado resignó recursos a favor de los sectores más concentrados de la economía) es para generar excedentes destinados a pagar la pavorosa deuda que éste mismo gobierno está contrayendo a pasos acelerados.

Y a las pruebas nos remitimos: en el Boletín Oficial de hoy está publicado el DNU 1013 (completo acá) por el que se introducen modificaciones en las partidas del presupuesto nacional para éste año, incrementando algunas partidas y disminuyendo otras.

Por el lado de los recursos, el mayor incremento viene dado por las "aplicaciones financieras" resultado de la colocación de deuda externa e interna, en pesos y en dólares: por esa vía el gobierno se "junta" con 359.507 millones de pesos; mientras que sus ingresos tributarios (impuestos y derechos de exportación) son reducidos en el mismo decreto en 7608 millones, pese a que sube la recaudación de IVA, Ganancias y el impuesto al cheque respecto de lo previsto en el presupuesto.

La explicación es muy sencilla: el mismo decreto da cuenta de que se perdieron 9659 millones de pesos por la baja en las retenciones a las exportaciones de soja, y esa misma cifra es la que perdió el Fondo Federal Solidario que se transfiere a las provincias para obras de infraestructura. Si consideramos que el FFS se conforma con el 30 % del producido de las retenciones, la caída real  de esos ingresos es de unos 32.197 millones de pesos.

De acuerdo con el decreto, ingresaron 43.741 millones de pesos adicionales por el impuesto especial por ingresar al blanqueo, pero se destinaron solo 30.290 millones al pago de la "reparación histórica a los jubilados", al cual se suponía que ese impuesto estaba destinado. Sin embargo, el mismo decreto da cuenta que esos 30.290 millones se sacaron del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, o sea que los fondos del blanqueo fueron a otra cosa. A pagar deuda, para ser más precisos.

Como consecuencia de la aplicación de la ley de movilidad vigente (la que quieren cambiar) el decreto aumenta los recursos en 33.239 millones para pagar el segundo tramo anual del aumento a los jubilados "comunes" del sistema de reparto, y otros 54.394 para los jubilados de la moratoria: esto explicaría por qué en la reforma previsional los "discriminan" modificando el cálculo del haber inicial, y dejándolos afuera de la garantía del 82 % del salario mínimo vital y móvil, para la jubilación mínima. 

Disgresión: la "pensión universal al adulto mayor" (el sucedáneo macrista de las moratorias previsionales del kirchnerismo) necesitó un refuerzo de apenas 400 millones, un 0,73 % de lo que representó el aumento para los jubilados de la moratoria.Lo que denota que lo que se vendió como panacea (y fue acompañado por algunos opositores como una de las justificaciones para votar la "reparación" y el blanqueo) fue en realidad el puntapié inicial del ajuste en el sistema previsional. 

Sin embargo, nada le gana a la deuda, y su peso creciente en las cuentas públicas: de acuerdo con el DNU, "Servicios de la Deuda" (el pago de intereses del endeudamiento) se incrementa en 152.437 millones de pesos, de modo que supera largamente al costo adicional del aumento a los jubilados, que sumando a todos los beneficiarios llegó a los 87.633 millones.

El decreto incrementa las transferencias especiales a las provincias por fuera de la coparticipación (como los ATN) en 40.000 millones de pesos (el precio por el apoyo de los gobernadores al pacto fiscal y las reformas); y en 2704 millones el presupuesto de Gendarmería Nacional: el costo de las pericias truchas del caso Nisman, y su actuación destacada como brazo armado de la represión de la protesta social.

También se aumentan en 10.000 millones de pesos las transferencias a CAMMESA para afrontar los mayores costos a pagar a las generadoras (entre ellas, las petroleras), y en 1414 los subsidios a las petroleras por "Petróleo Plus", pese a que sigue cayendo la producción. 

En contraste, se podan los recursos de Nucleoeléctrica Argentina S.A. destinados a la ejecución del Plan Nuclear en 1616 millones, los destinados a las obras del Gasoducto Centro II en 543 millones y los dedicados a la construcción de líneas de alta tensión en otros 841 millones: Aranguren tiene claras sus prioridades.

Finalmente sufren podas significativas el Plan de Educación Digital (le sacan 2301 millones de pesos), Aguas y Saneamientos Argentinos S.A. (AYSSA) que pierde 1307 millones  y el PROCREAR; al que le podan 1750 millones.

Para terminar, una perla: por sub-ejecución se podan 2686 millones de pesos destinados a la construcción de nuevos edificios para jardines de infantes, en todo el país: más incluso de lo que el Estado gastaba en el "Fútbol Para Todos", al que en teoría venían a reemplazar con 3000 jardines nuevos.

MAJUL, UN ENANO RENCOROSO


(*)
El problema de fondo de Cristina Fernández y sus seguidores no es judicial. Es político. (Claro, una cosa se deriva de la otra: los persiguen políticamente, con causas judiciales. Bien por la sinceridad, Luis) Y por qué no, también psicoanalítico. (Sonamos, ya arrancamos con la copia a Nelson Castro) Se empezó a gestar el día en que tanto Néstor Kirchner como su viuda se creyeron eternos y comenzaron a comportarse como semidioses. (¿Y cuando fue precisamente ese día Luis, y cómo lo advertiste?) Sin importar el contexto, la realidad ni lo inexorable del paso del tiempo. El ex presidente lo dio por sentado hasta el mismo instante en que murió. (Esto comprobado de primer mano por vos mismo, en las habituales charlas que nunca tenían) Y Cristina, en vez de aprender de semejante experiencia, empezó a creerse inmortal cuando obtuvo más del 54 por ciento de los votos, y se dispuso a "ir por todo". (Claro, no mostró la moderación de Macri luego de ganar las elecciones de medio término, ponéle)
Esto fue lo que pasó. Se creyeron por encima del bien y del mal. Se autoconvencieron de ser los portadores únicos de cierta superioridad moral, sin ningún tipo de antecedente que pudiera justificarlo. (Todo esto andá a chequearlo a consultora “La concha del mono”) Y generaron a su alrededor servidores y empleados incapaces de contradecirlos, muy obsecuentes, (Exacto, les hacían falta tipos como o vos o Sirvén, ponéle, para que les estén recordando todo el tiempo que son falibles y mortales, como hacen ustedes con Macri) pero, al mismo tiempo, prepotentes, despreciativos y autoritarios. Quizá el caso más rutilante sea el de Carlos El Chino Zannini.
Lo sufrí en carne propia hace muchos años, (Ah, acá arranca el micro de la autoreferencialidad del periodista perseguido) cuando tanto el "círculo rojo" de entonces como la mayoría de la sociedad suponía que la dinastía Kirchner iba a terminar gobernando por decenas de años. (Bueno, si fue “hace muchos años”, por lo menos una decena pasó, así que muy lejos no anduvieron) Fue en el café de un hotel de Viena, Austria, donde se alojaba el entonces presidente y toda su comitiva. (¿Ves? Significa que luego de eso gobernaron por lo menos ocho años más, los dos mandatos de Cristina) El marco era la cumbre de países de la Unión Europea, América Latina y el Caribe. Pugnaba por concretar la nota que Kirchner me había prometido para el documental Yo Presidente (¿Cuánto duraba, cuatro minutos como el que le hiciste a Lombardi por un palo, o más? Igual, el título daba olfa digamos) y Alberto Fernández, su jefe de gabinete de entonces, con cierta culpa, ya que el fondo sabía que Néstor no iba a cumplir, (Y con culpa porque en realidad el que te había prometido la nota era él, no Néstor, digamos todo Luis) me invitó a sentarme a la mesa. Estaban, además de él y Zannini, José Pampuro, en aquel momento senador nacional y Alberto Ballestrini, entonces presidente de la Cámara de Diputados. (Una curiosidad Luis: ¿te pagaste los pasajes o viajaste a costilla nuestra?) Estoy seguro que no fue mi insistencia de periodista, sino los malos modos y los dichos de Zannini los que generaron un momento tan desagradable. (Una opinión insospechada de parcialidad, dado que te exculpás a vos mismo) Porque el entonces secretario Legal y Técnico de la Presidencia, ante mis reclamos por la promesa de Kirchner de recibir en Viena al equipo de filmación, (Total, estaban tan al pedo que no tenían otra cosa mejor que hacer, ¿qué les costaba?) se le ocurrió poner sobre la mesa su teoría sobre el periodismo en general, y la hizo extensiva a la mayoría de los trabajadores de prensa. (¡A veeeerrr!)
Zannini afirmó sin ponerse colorado que 85% de los periodistas argentinos eran casi analfabetos o corruptos. (Estuvo exagerado, en nuestra opinión no pasan del 84 %) Y que muchos de ellos se los podía considerar ambas cosas al mismo tiempo. No lo dijo con ironía ni de manera elegante. Lo hizo con toda la intención de provocar. (A lo Andahazi, digamos) Además, se vanaglorió de no necesitar a la prensa para comunicar lo que el gobierno pretendía que los argentinos se enteraran. "Ni siquiera me siento obligado a incluir mis decisiones en el Boletín Oficial", (Sobre todo porque como Secretario Legal y Técnico no firmaba nada que tuviera que ir al Boletín Oficial, pero son detalles, Luis) exageró, con la intención de bajarle todavía más el precio al oficio periodístico. (Ah, se confirma entonces que lo que generó la discusión fue cuanto pensabas cobrar vos por el documental del presidente) Fue tan agresiva y descomedida su intervención, que Fernández tuvo que salir a aclarar que a él no le constaba que fuera ni una cosa ni la otra. (Esta es la única parte que se puede creer: que Carozo se haya desmarcado, en defensa del periodismo mordedor de pauta oficial) Es cierto: tampoco me quedé callado. Creí necesario recordarle que también Carlos Menem, en su momento, parecía inmortal e indestructible. (Buenísimo esto de inventar una historia totalmente incomprobable en la que le parás el carro a un funcionario influyente, Luis) Y le anticipé que, en el caso de que llamara a los accionistas del medio para el que trabajaba y pidiera mi cabeza, no iba a dudar en pararme frente a la Casa Rosada, con un megáfono, con el objeto de denunciarlo a él y a quien fuera necesario. (No flasheés, Luis, no lo hiciste y jamás te viste en la necesidad de hacerlo porque nadie pediría por tu cabeza de rata, y porque además se te hubiera cagado de risa medio país)
No me voy a olvidar más de ese día, porque, en efecto, tiempo después, intentaron hacerlo. (“Intentaron” ¿Y, fuiste o no fuiste con el megáfono a la Rosada, Luis, hay video subido a Youtube?) Conmigo y con decenas de periodistas como Marcelo Longobardi y Nelson Castro, para nombrar solo a un par. (Sí, a Nelson le negaron un café en un bar y a Longobarbie le robaron el reloj, tremendo) Y tampoco lo olvidaré porque jamás dejé de preguntarme de dónde había sacado Zannini esa idea de que formaba parte de un proyecto de gente por encima de la media, y con derecho a decir y hacer casi cualquier cosa. (Acá la pregunta sería de donde sacaste vos la idea Luis, porque que él lo dijo lo decís vos, y no hay otra fuente más que tu palabra) Para empezar, nunca fue demasiado culto ni notablemente refinado. (¡Pará, Bioy Casares!) Para seguir, no se lo podría tampoco considerar como un dirigente político de envergadura. (Tenés un complejo con la envergadura vos, como todo petiso) Pero él, igual que otros que vinieron de la Patagonia, como Julio De Vido, se creyeron especiales, de verdad. (Ajá, ponéle ¿y en qué?) Y lo creyeron hasta el final, cuando la realidad les pegó el primer gran sopapo político.
De hecho, Cristina estaba tan convencida de que ganarían que, para controlar a Daniel Scioli, incluyó como candidato a Presidente al propio Zannini, hasta entonces su ladero más obediente hacia adentro y más dañino hacia afuera. (Pero dirigente de poca envergadura, digamos todo, o sea que poco daño podía hacer) ¿Hubieran robado tanto y de manera tan burda de haber sabido que perderían y que los mismos jueces a los que habían presionado y maltratado se darían vuelta para empezar a investigarlos, juzgarlos y condenarlos? (¿Y si fue tanto y de manera tan burda por qué el tipo està preso por “traición a la patria”, Luis, por qué no lo encanaron por afanar?) ¿No habrían previsto, si no se hubiesen creído tan distintos, que el desprecio y el maltrato generaría un sentimiento de reparación, que podría volverse en su contra? (Ah,, vos decís entonces que todo lo que les está pasando es como un acto de justicia divina o poética. Raro, porque en 200 columnas anteriores decías que les iba a pasar porque las evidencias en su contra eran rotundas e incontrovertibles) ¿No se dieron cuenta, en ningún momento, que Claudio Bonadío, un magistrado que no responde al sistema, al que más bien se lo considera un error del sistema, (Claro, nada que ver con las necesidades políticas del gobierno, por favor, como se te ocurre. Es un pistolero suelto, aunque pensándolo bien quizás la metáfora elegida no fue la más adecuada, parecemos Morales Solá) podría interpretar el código penal a su antojo, y hacer lo que supone que tiene que hacer, sin importar a quien puede perjudicar? (¿Vos decís entonces Luis que los procesó a todos por puro capricho y sin ningún fundamento legal? Porque es justamente lo que están diciendo los abogados defensores)
El Presidente Mauricio Macri suele contar que una ascensorista de la Casa Rosada le confesó que, durante el segundo mandato de Cristina Fernández, le habían dado la orden de no mirar a los ojos a la jefa de Estado. (Un relato perfectamente corroborable por cualquiera) Según el relato de la ascensorista, el que emitió la orden verbal fue Carlos Zannini, el mismo hombre que hace pocas horas bajó de un avión esposado, con chaleco antibalas y casco rumbo al establecimiento penitenciario de Ezeiza, acusado de traición a la Patria. (Seguimos basándonos en hechos ciertos, perfectamente comprobables por más de una fuente) No lo escribo con alegría ni con ánimo de revancha. (Para nada Luis, como se te ocurren esas cosas) Es más: no estoy tan seguro que el delito que les imputa es el que corresponde para juzgar la imposición del memorándum de entendimiento con Irán. (La pregunta Luis, es si un tratado con otro país puede ser delito, bajo algún aspecto. Y la otra es que carajo sabés vos de derecho penal como para que tu opinión al respecto interese) Solo lamento que la Argentina haya soportado y propiciado, durante tantos años, a personas tan engreídas y desubicadas. (Las votaron, Luis, ¿proponés reemplazar las elecciones por un concurso de Miss Simpatía, con un jurado de periodistas?)

(*) Las negritas son nuestras, el original acá.

lunes, 11 de diciembre de 2017

EN EL 2018, MACRI LO HACE ATERRIZAR EN LA REALIDAD A CORRAL

En varias oportunidades nos hemos ocupado acá de hacer el seguimiento de los anuncios de Corral sobre el tremendo plan de obras públicas que llevaría a cabo este año, sustancialmente con los aportes del gobierno nacional "que ahora no discrimina a los santafesinos", en palabras de nuestro lord mayor. 

La última de ellas acá, con los datos de la ejecución presupuestaria de éste año hasta el 31 de agosto, que revelaban que la realidad (en base a los propios números oficiales) estaba muy lejos de las promesas; dado el anuncio de Corral de que el 42 % del presupuesto municipal se invertiría en obra pública.

Ya están disponibles en la página del municipio los datos de la ejecución hasta el 31 de octubre (es  decir el 83,33 % del ejercicio), de los que tomamos el cuadro de apertura; que refiere al porcentaje de recursos efectivamente percibidos o recaudados sobre los presupuestados, según las diferentes fuentes de origen: propios de la municipalidad, o transferidos por la nación o las provincias.

El cuadro discrimina a su vez en todos los casos los recursos "de libre disponibilidad" (que se pueden usar para todo tipo de gastos), de los "afectados", que tienen una finalidad específica, generalmente la obra pública o los gastos de capital, como la compra de maquinaria o equipo.   

Si vemos al pie del cuadro el porcentaje de lo recaudado por todo concepto sobre total de recursos contemplados en el presupuesto, vemos que es un 64,87 % en 10 meses, lo que nos daría la idea de que finalmente no se cumplirían las metas, o que los recursos fueron sobreestimados por la gestión de Corral al elaborar el presupuesto; porque como dijimos los 10 primeros meses del año representan el 83,33 % del ejercicio.

Sin embargo, en lo que refiere a los recursos propios de la Municipalidad el porcentaje de lo recaudado fue del 84,99 % de lo presupuestado, y en el caso de los recursos de origen provincial de libre disponibilidad (la coparticipación provincial) fue similar: un 85,82 %.

Claro que en ambos casos se trata de ingresos que no dependen de la voluntad discrecional de otro para llegar o no, y por eso pasa lo mismo con los recursos nacionales "de libre disponibilidad" (la coparticipación federal): en 10 meses llegó el 87,43 % de lo previsto para todo el año.

Pero la cosa cambia sustancialmente cuando vemos en el mismo cuadro que pasa con los recursos afectados, es decir los que dependen de transferencias especiales no automáticas: en el caso de los de origen provincial, apenas ingresó el 57,22 % de lo previsto.

Antes de que alguno piense que eso obedeció al pase de facturas del gobierno provincial porque Corral jugara con "Cambiemos" por fuera del Frente Progresista, digamos que la cosa fue peor con las transferencias nacionales de recursos afectados a fines específicos: en los primeros 10 meses del año llegaron apenas el 34,58 % de los que Corral anunció que le enviaría Macri; o puesto en plata y en números redondos, unos 655 millones sobre 1894 prometidos. 

Así es difícil que la municipalidad haya podido ejecutar "el plan de obras más ambicioso de la historia", o invertir el 42 % de sus recursos en obra pública.

Y por si hiciera falta algún otro dato para confirmar cuanto macaneó Corral prometiendo aportes nacionales para obras en la ciudad (al extremo de ponerlo en el presupuesto que les hizo votar a los concejales), veamos que pasa con el mismo rubro (transferencias nacionales de capital afectadas a fines específicos) en el proyecto de presupuesto para el 2018 que acaba de anunciar el propio intendente, hace unos días. 

De acuerdo con la información oficial, serían $ 825.993.148, es decir solo el 43,60 % de lo previsto para éste año: o la nación comenzará a ejecutar un ajuste brutal en la obra pública en las provincias y municipalidades (incluyendo las propias), o Corral mintió a lo pavote al formular el presupuesto de este año; o lo más probable: las dos cosas juntas.

SE ROBARON, EVADIERON Y FUGARON VAYA UNO A SABER CUANTOS PBI


La imagen de apertura está sacada de ésta nota de Horacio Verbitsky en www.elcohetealaluna.com, su nuevo portal digital, que arrancó el domingo. La nota es no de recomendable, sino de imprescindible lectura para entender al gobierno de Macri.

El cuadro de arriba expone la "tabla de posiciones" de los mayores beneficiarios del blanqueo de capitales (expresada en millones de pesos blanqueados) impulsado por el gobierno y aprobado por el Congreso el año pasado mediante la Ley 27.260; y el de abajo la tabla de los que fugaron capitales del país en la crisis del 2001, logrando escapar del "corralito" y ponerlos a buen resguardo; seguramente en guaridas fiscales, expresada en éste caso en millones de dólares.

No debe sorprender que algunos nombres aparezcan en las dos listas (los Rocca del Grupo Techint, los Madanes Quintanilla de Aluar, los Macri de Socma), así como también aparecieron en su momento en la de la pesificación de las deudas en dólares, o la de la estatización de deudas privadas en la dictadura con los seguros de cambio de Cavallo: son los eternos ganadores de la Argentina, si la economía funciona, y si estalla en mil pedazos, más aun.

Los mismos que después se juntan en AEA, el Foro de Convergencia Empresarial o los coloquios de IDEA y con rostro adusto pronuncian discursos o leen documentos donde dicen que es necesario hacer sacrificios para conseguir un vuturo venturoso, y terminar con la fiesta del populismo y su ordalía de derechos insustentables; como por ejemplo y por citar un ejemplo de actualidad, la movilidad previsional que permitió que las jubilaciones le ganaran a la inflación.   

También son los que hablan del alto costo laboral argentino y la necesidad de flexibilizar el derecho laboral para facilitar la contratación de personal y -sobre todo- los despidos; al mismo tiempo que alertan que no podemos competir porque nuestros salarios están altos en dólares.

Como no pudieron lograr que el gobierno de Cristina se fuera en medio de una crisis como esas en las que acostumbrar a sacar del país lo que saquearon u obtener beneficios excepcionales, con uno de los suyos en la Casa Rosada pusieron al blanqueo de capitales (del que por razones obvias no se habló en campaña) al tope de las prioridades; junto con el levantamiento del "cepo", la eliminación de toda forma de control de la entrada y salida de capitales, y la desregulación del sistema financiero.

Y como al mismo tiempo en el resto del mundo se cerraba el cerco sobre las guaridas fiscales (no para eliminarlas ni regularlas, sino simplemente para exponerlas) inventaron el primer blanqueo de la historia nacional en el que lo blanqueado no debía repatriarse al país: en el país que espera la prometida "lluvia de inversiones" del gobierno, el 80 % de los 116.000 millones de dólares declarados quedaron afuera, y se calcula que es mucho más aun lo no declarado en el blanqueo.

Estos mismos son también los que alimentan la prédica de los grandes medios contra la corrupción política, y hacen el cálculo de cuanto se robaron los funcionarios durante los gobiernos de Néstor y Cristina, mientras al mismo reclaman rebajar la presión fiscal y reducir impuestos, aduciendo que por ese motivo (como dijo el presidente) también "se vieron obligados" a poner "sus ahorros" (robados al fisco y escamoteados a la inversión en el país) a salvo de la "voracidad del Estado".

Este es el corazón del modelo económico de "Cambiemos", y estos son sus principales beneficiarios: valorización financiera y generación de excedentes que se fugan del país, y se restan no al consumo, sino a la inversión; para favorecer el crecimiento.

De esa clase burguesa (sin distinción de "nacional" o "extranjera") rentista, evasora, parasitaria y fugadora serial viene Macri, es uno de ellos. Es inútil esperar de semejante representante un modelo económico de crecimiento con desarrollo productivo, diversificado y que genere inclusión social.

Y como esto que revela Horacio Verbitsky los pinta de cuerpo entero tal cual son, es que no podían permitir que lo siguiera haciendo desde sus columnas dominicales en Página 12; mientras ellos apelan al sacrificio...nuestro, "para sacar al país adelante".