LA FRASE

"ESTAMOS A FAVOR DEL VOTO ELECTRÓNICO PORQUE ES PREFERIBLE QUE EL ESCRUTINIO YA VENGA HECHO POR UNA MÁQUINA, ANTES QUE TENER A UN MONTÓN DE EMPLEADOS PÚBLICOS COBRANDO HORAS EXTRAS POR MIRAR UNA PANTALLA SIN HACER NADA." (ADRIÁN PÉREZ)

domingo, 14 de mayo de 2017

MAJUL AHORA INCURSIONA EN LA PRENSA DEL CORAZÓN


(*)

Tiene razón Jaime Durán Barba: en el escenario de la política argentina, lo simbólico tiene más peso que cualquier declaración pública, (Faltaría que consideraran los hechos en el análisis, y estaríamos) y "el círculo rojo" es una máquina de repetir frases hechas sin evidencia científica. (Ah, exactamente igual que vos, digamos) La última tontería de los formadores de opinión tradicionales (¿Fantino, Feinmann, Baby Echecopar, Beatriz Sarlo, Caparrós, Julio Bárbaro, el Turco Asís, de quiénes estamos hablando Luis?) fue suponer que a Daniel Scioli su "crisis de pareja" le puede aportar votos. Y que constituye una operación de marketing perfecta para pelear una candidatura a senador nacional. (Claro, si fuera para diputado tiene que ponerse de novio con un tipo. Perfecto, sigamos)

El círculo rojo dice que a los argentinos les gusta el "macho alfa" capaz de conquistar a una mujer de la edad de su hija (Un Franco Macri, digamos) y "engañarla" con otra de la misma generación y con las mismas curvas. (A juzgar por las fotos, incluso mejores) Pero las últimas encuestas que midieron a Scioli parecen evidenciar lo contrario. (¿Qué le midieron, Luis, los atributos viriles?) Es que a millones de argentinos les resultó indignante que el ex motonauta, como candidato a presidente, viajara a Cuba junto con su amante, Giselle Berger, mientras seguía presentando a Karina Rabolini como la futura primera dama. (¿Posta Luis, millones, basado en...encuestas telefónicas de 400 casos?) Los electores se sintieron engañados. Le colgaron al ex gobernador el cartelito de hipócrita. Incluso lo "etiquetaron" así hombres y mujeres que lo votaron en la primera y en la segunda vueltas. (¿Y cómo saben eso si el voto es secreto?)

Un efecto parecido tuvo el famoso "soy yo, pelotudo", de Cristina Fernández a Oscar Parrilli. (Ah, ¿no estaba hablando con vos? Cierto que no te atiende el teléfono y te bloqueó en Twitter) Para los (10) argentinos consultados, la manera en que la ex presidenta trató al ex jefe de los espías habló mucho más y mucho peor de ella que cualquiera de las afirmaciones que hace en público. (Seguro, si en este país nadie putea, ni siquiera cuando lo están grabando sin que sepa) Es que el maltrato y la humillación a un semejante tienen mala prensa. (Claro, por eso Macri y Donald Trump ganaron elecciones) Tanto o más que cualquier hecho de corrupción (Confesión implícita de que el grupo de tareas de Comodoro Py viene flojito de resultados) y, desde el punto de vista simbólico, parece casi insalvable. (“Parece casi”, abramos el paraguas por las dudas toda esta sanata se venga abajo si se presenta y gana las elecciones)
Pero si alguien sabe de simbología es Macri. (¿Es tarotista?) Su imagen de multimillonario insensible es algo que no se puede sacar de encima, por más timbreo y visitas al conurbano que realice. (Es que lo caga el gobierno que está haciendo, que si no...) En los últimos días, su "mesa chica" dejó trascender la posibilidad de que piense volver a colocarse el traje de candidato a presidente cuando termine su mandato. (“Mesa chica” las pelotas, lo dijo él mismo, dos o tres veces, en público. Por un 1 % de eso a Cristina le pegaban por querer eternizarse en el poder) Los analistas sostienen que instalar una idea así, además de extemporáneo, sería perjudicial. (Y bastante absurdo, considerando que las mismas encuestas lo dan perdiendo imagen, y a Cambiemos tercero en Buenos Aires) Porque demuestra ambición desmesurada y deseo de perpetuidad, (Y nada más lejos de un patriota que dejó la comodidad de su reposera en Los Abrojos, para pasar a la tortura de una reposera en el country de Lewis) características que se podrían encuadrar en la categoría de "piantavotos". Pero parece que, según las últimas encuestas cualitativas, (Volvieron) en el caso específico de Macri, conllevaría un efecto positivo. (Ahí está, con él haga lo que haga, siempre es para bien) Es interesante entender por qué. (A ver ilustrános, jeño) Es que millones de argentinos tienen la fantasía de que un día de éstos el jefe del Estado, cansado de lidiar con los asuntos del país, podría quitarse los atributos del mando para ir a descansar a una playa en el Caribe. (Fantasía la pelotas: es lo que hace cada fin de semana, sin la playa del Caribe) Ninguno de los electores consultados pudo precisar dónde leyó o escuchó que el Presidente sería capaz de hacer semejante cosa. (Raro, porque fueron millones. Que chanta sos Majul) Pero la fantasía colectiva de que Macri ya "está hecho", (Hecho mierda) que no disfruta del poder y que preferiría mil veces pasar más tiempo con su esposa, Juliana, y su hija Antonia que escuchando a ministros, empresarios, jueces, sindicalistas y periodistas parece estar arraigada en la conciencia colectiva nacional. (Rarísimo, ni que leyeran los diarios que lo muestran tirado al sol rascándose el higo, con la mujer y la hija, a la que le sacan fotos para subir a las redes cada vez que hay un quilombo) Le dijeron a Macri, incluso, que a los inversores que todavía dudan les encantó saber que el ingeniero está dispuesto a quedarse durante cuatro años más, (Primero tendría que demostrar que está dispuesto a quedarse hasta el 2019) porque eso significaría que también está dispuesto a plantear las reformas de segunda generación que estaría necesitando la Argentina. (O sea, la rotura de ojete definitiva, digamos)
Parece que cuando a un dirigente con alto nivel de conocimiento lo perciben de una manera determinada es muy difícil desarmar ese preconcepto con unas cuántas palabras de ocasión. (“Parece”. O sea que todos los consultores de imagen estarían robando la plata digamos, no hay nada que puedan hacer. Y no importa cuantas cagadas se mande gobernando. Estás redefiniendo el concepto de chanta, Majul. Y sus límites) En 2011, cuando Macri, después de haber anunciado con insistencia que sería candidato a presidente, finalmente se bajó, le adjudicó a Durán Barba las razones de su decisión final. (Y te dejó a vos prendido del pincel, con esa famosa columna en la que asegurabas que era candidato, iba al balotaje con Cristina y ganaba) Entonces explicó que su asesor, con los números en la mano, (¿De las encuestas cualitativas? Porque si son con números son cualitativas) le había informado que era casi imposible ganarle a una mujer, viuda, y con la sensación de que la economía marchaba viento en popa. (“Sensación”, claro, como la térmica, o la de la inseguridad) "No se puede competir contra la empatía que provoca el llanto de una viuda dispuesta a trascender su dolor para ponerse al servicio del país", fue lo que le habría recomendado Durán Barba. (Ah, el 54 % fue por eso, claro. La economía no tuvo nada que ver. Perfecto, sigamos)
El asesor ecuatoriano, una verdadera máquina de ganar elecciones, (Y de decir pelotudeces, digamos todo) también es un experto en registrar la alta volatilidad de las emociones colectivas. (Basado en sus continuos viajes en bondi por el conurbano, y largas horas de cola en la feria) Porque ahora más de la mitad de quienes la eligieron entonces y le ayudaron a ganar con el 54 por ciento de los votos la considera una persona que no dice la verdad (Cosa que a Macri no le pasa, ponéle) y desearían verla presa, no besando a niños refugiados en Grecia. (Ah, mirá vos, ese efecto se registra en los que la votaron. Lo cual implica que los que no la votaron desearían verla muerta, digamos) Ya ni siquiera importa mucho lo que diga y muy poco de lo que haga. Ni la ropa que se ponga ni las lágrimas que derrame ni su opinión sobre el tan meneado "dos por uno".” (Obvio, a nadie le importa, no da ni para escribir dos o tres columnas a la semana en distintos diarios hablando todo el tiempo de ella. Ah, no, pará...) 
(*) Las negritas son nuestras, el original acá.

2 comentarios:

Neomontonero dijo...

"De machos alfa, viudas altaneras y 'escritores' pelotudos".

Ahí. Ese es el verdadero título.

Notar además como los mercenarios de Clarín salen en manada:

"La caricatura más patética de una casta"
(http://www.lavoz.com.ar/node/1111127)

Lucho Avilés y Jorge Rial, listos para hacer juicio por competencia desleal.

ram dijo...

A estas alturas, a luisito debieran estudiarlo en el CONICET o sitio así, es un hito inevitable hasta poder llegar a definir al pelotudo químicamente perfecto. Que sirva para la ciencia, que como "analista"......ay, mamita....