LA FRASE

"ESTAMOS A FAVOR DEL VOTO ELECTRÓNICO PORQUE ES PREFERIBLE QUE EL ESCRUTINIO YA VENGA HECHO POR UNA MÁQUINA, ANTES QUE TENER A UN MONTÓN DE EMPLEADOS PÚBLICOS COBRANDO HORAS EXTRAS POR MIRAR UNA PANTALLA SIN HACER NADA." (ADRIÁN PÉREZ)

viernes, 12 de mayo de 2017

MAJUL COMPITE CON NELSON CASTRO EN DIAGNÓSTICOS A DISTANCIA


(*)

Después de escuchar, ver y leer la última aparición de Cristina Fernández antes de su gira europea, hay que apurarse para definir de qué tipo de personalidad estamos hablando. (¿Por qué hay que apurarse, abrieron una carrera de psicología por correspondencia y te enseñan en 10 lecciones?) La ex presidenta no está loca, ni delira. (Gracias doctor, no sabe el peso que nos saca de encima. Aunque pensándolo bien ¿no le molesta si hacemos una interconsulta?) Más allá de los rumores, (Rumores de que estaba loca o deliraba, propagados por...ustedes los periodistas) jamás ningún profesional de la medicina la ha diagnosticado como bipolar, o como una mujer que estuviera fuera del tiempo y del espacio. (¿Ah no, y Nelson Castro que es, verdurita?) Sí se puede afirmar, con el sencillo recurso de comparar las cosas que dice con los datos de la realidad, que Cristina miente de manera sistemática. (ah, no es loca sino mitómana, bueno, al menos tiene algo en común con Macri) O que manipula los hechos de la forma que más le conviene. (Venimos bajando, ya lo dijo Fayt: “Los hechos son únicos, las interpretaciones libres”) La ex jefa de Estado negó que durante su gestión se ejerciera algún tipo de violencia verbal o simbólica. Presentó como un gran logro la no persecución y el respeto por quienes pensábamos distinto. Subrayó que cualquiera que no estuviera de acuerdo con su gobierno podía manifestarlo "sin problemas". (Cosa que cualquiera puede corrobora con miles de horas de archivos de radio y televisión, o yendo a una hemeroteca a leer diarios del 2007 al 2015. Ni hablemos de que se eliminó la penalización de las calumnias e injurias cometidas por la prensa en asuntos de interés público, ponéle)
Se podría escribir un libro entero sobre hechos que la desmienten. (¿Anunciando el próximo bombazo editorial de tu autoría, Luis?) Para no perder tiempo, (Ah, no, ¿para qué escribir si por un video de cuatreo minutos se puede ganar un palo, no cierto?) voy a citar, una vez más, dos acciones que me involucraron (Porque ante todo autoreferencialidad) y que demuestran el nivel de persecución que existía cuando ella reinaba. (Reinaba, por el voto) Cristina Fernández le ordenó a la AFIP que me acusara de evadir impuestos sin pruebas. (¿Evadiste impuestos sin pruebas, la acusación era sin pruebas, te bocharon en todas las pruebas de lengua por una redacción espantosa?) Lo hizo después de confirmar que publicaría El y Ella, el libro que fue interpretado como la continuación de El Dueño, (Fue interpretado así porque así lo vendía la publicidad que hacías vos) una investigación sobre Néstor Kirchner y los casos de corrupción que protagonizó desde que empezó a hacer política. Lo escribí y publiqué igual, a pesar de las advertencias. (Lógico, con contratos firmados y la posibilidad de comerte un juicio de la editorial no te ibás a amilanar, menos con un posible negocio de ventas en puerta. ¿No pensarás que nos fumamos que es porque sos re valiente y coso, no?) La AFIP se apuró a acusarme antes de la fecha de salida de la obra. (Ah, la precisión de relojería suiza del kirchnerismo) Tiempo después, los fiscales y los jueces del fuero penal económico determinaron que la AFIP no tenía ningún argumento para considerarme evasor. (¿Y cuál es el problema entonces, Luis?) A ese fallo absolutorio todavía lo tengo colgado en la pared de mi escritorio. (¿No probaste pintar para tapar las manchas de humedad?) Lo puse allí para no olvidar que se puede enfrentar al poder casi absoluto con la verdad y salir bien parado del ataque. (¡Pará, Bob Woodward de La Salada!)
Al mismo tiempo la ex presidenta ordenó que se retirara de inmediato la publicidad oficial para todos los proyectos, programas y actividades de la productora que fundé en el año 1999. (Una muy sabia decisión, para no gastar plata del Estado al pedo) Pero su embestida no se detuvo ahí. Además Cristina hizo llamar a decenas de empresas y marcas que apoyaban nuestros proyectos para exigirles que dejaran de hacerlo. (“Decenas” ¿No estarás exagerando Luis? Igual ¿se te piantaron o no los auspiciantes, como andaba el ráting, por el piso como ahora?) Y tampoco se privó de pedir a los accionistas del canal y la radio donde todavía trabajo, que me despidieran sin más, porque me consideraban un periodista destituyente. (Te valorizó entonces Luis, para el grueso de la gente sos apenas un pelotudo)
El doctor Daniel Vila, quien soportó la presión una y otra vez, me lo confirmó tiempo después de los insistentes pedidos. (Una fuente ultra super híper recontra confiable) Todo eso hizo Cristina entre 2010 y 2015, la etapa en la que acumuló más poder. (Pero no tanto como lograr que Vila te echara) ¿Cuál era el objetivo final de la ex Presidenta? Provocar la quiebra de la productora, (Decí que después vinieron Marcos peña y Lombardi. Y después dicen que este gobierno ahoga a las Pymes) la interrupción de los programas que todavía conduzco (Lo cual es increíble. Que todavía conduzcas programas de radio y tele, o sea) y hacer que dejara de escribir y editar libros de investigación periodística. (Lo cual hubiera sido un invaluable aporte a la gramática, la sintaxis y el buen uso del idioma, en fin, quedará entre los temas pendientes del kirchnerismo) La buena noticia, en todo caso, es que le salió el tiro por la culata. (¿Y por qué eso sería una buena noticia?) Una vez más, citó (“Cito”, Luis, estás hablando de vos, no de ella) los hechos y las pruebas: porque después de varios recursos que debí presentar, la Corte Suprema de Justicia determinó que la decisión oficial de interrumpir la distribución de publicidad a La Cornisa producciones de un día para el otro era una acción evidente de censura indirecta. Se trata de un fallo histórico. (Sí: instauró la Asignación Universal por Boludo) Es la primera vez que la justicia reconoce que el Estado no solo no puede accionar de manera maliciosa contra los diarios y los periodistas. (Claro, porque nunca hubo fallos que configuraran la doctrina de la real malicia, ponéle. El periodismo se inventó cuando llegaste vos)
Tampoco lo puede hacer contra las productoras de contenidos donde trabajan periodistas que producen información crítica. (“La Cornisa”, Luis, decílo sin complejos, total ¿qué le hace un chivo más al periodista?)  El dictamen del tribunal supremo de justicia (Justo escribís esto después del fallo del 2 x 1, sos un entusiasta de la pelotudez) podrá ser utilizado cada vez que un gobernante intente acallar las voces disonantes por la vía de la asfixia financiera. (Bajá un cambio, está como excitado. ¿Te estás pasando con el Speed?) Por supuesto: el que acabo de describir no es el único caso de hostigamiento. (Menos mal, porque hasta acá todo indicaba que sí) Ni siquiera el más espectacular. (Otra aclaración necesaria, cuando tenés razón, hay que reconocerlo) Otros colegas, como Marcelo Longobardi, Alfredo Leuco, Jorge Lanata y Nelson Castro, por nombrar solo unos cuántos, han padecido las mismas o peores acciones de persecución o censura. Censura directa o indirecta. (Robo de un reloj, de la mochila y un mozo k que se negó a servirle un café en un bar, respectivamente. Terrible, menos mal que dejamos atrás esos tiempos)
Y ahora mismo la ex presidenta cuenta con un grupo de tareas, (Uy, encima ahora se van a beneficiar con el 2 x 1. Ah, no, pará...) liderado por un diputado impresentable, llamado Rodolfo Tahilhade, que se dedica casi exclusivamente a perseguir a periodistas críticos o dirigentes que denunciamos a Cristina y sus incondicionales. (Y que cobran un palo por un video de cuatro minutos, digamos todo Luis, porque la denuncia es por eso, no porque sean “periodistas críticos” y coso. Igual, es bueno que reconozcas que te dedicás solamente a eso) Tahilhade podría ser incluido en el Guiness: ostenta el record mundial de denuncias desestimadas o rechazadas. (¿Más que Lilita? Andá a chequearlo a la concha del mono) Y es porque, en su inmensa mayoría, las presentaciones no tienen ni pies ni cabeza. O ignoran los datos reales. (¿Cobraste menos de un palo por el video Luis, o dura más de cuatro minutos?) La falsa denuncia más estridente fue la que presentó por supuesto enriquecimiento ilícito contra Margarita Stolbizer. (¿No habrá sido por “ensoretecimiento ilícito? Viste como andan los correctores) Y la orden directa, como se probó en las escuchas legales, se la dio la ex jefa de Estado. (Primero: no hay escuchas de Cristina con Tailhade. Segundo: suponiendo que sean legales -lo que es harto dudoso- lo que es claramente ilegal es filtrarlas a la prensa)
Pero también mintió Cristina cuando afirmó que durante su gestión no se ejerció la violencia ni siquiera de manera simbólica. Se podría recordar, por ejemplo, el juicio callejero que se le hizo a un grupo de periodistas y que fue alentado y auspiciado por su gobierno. (Terrible, desgarrador, Morales Solá se exilió en el Uruguay después de eso. Un fin de semana largo, en Punta del Este, para ser más precisos. Después volvió, porque al igual que vos, se la re banca) O el fuerte vínculo entre los tuiteros y bloqueros K quienes, financiados por otro impresentable, Aníbal Fernández, se transformaron en otra usina de falsas denuncias (Como las denuncia de que los blogueros y tuiteros somos financiados por Aníbal) y agresiones personales. (Pero sonso ¿no te das cuenta que lo nuestro es con cariño, te vas a enojar por una negritas? Si hasta te sumamos lectores, pavote)
Tampoco habría que olvidar la persistencia de la mentira del programa 6,7,8, (Que ya no esta más, porque este gobierno amante de la libertad de expresión, el periodismo crítico y coso los rajó a todos los panelistas) cuyos integrantes se dedicaban casi de manera exclusiva a acusar y perseguir a colegas (Del gremio de los obsecuentes, como Barone) y dirigentes críticos. (Es la tercera o cuarta vez que poné lo de “críticos”. ¿No te enteraste que Ale Rozitchner y Marquitos Peña dicen que no va más, que ser críticos nos impide ser felices?) Néstor y Cristina no solo invirtieron buena parte de su energía política a (“En” sería asno, para poner “a” el verbo correcto sería “dedicaron”, no es tan difícil, está en el mismo renglón) perseguir y censurar. (¿En serio Luis, en serio creés que todos los presidentes se rascan los huevos todo el tiempo como Macri, y tienen tiempo para ocuparse de pesos pluma como vos? Cuanto amor propio) Como lo hicieron desde el Estado y en base a un aparato de comunicación enorme, multimillonario y efectivo, (Pufff, ahí están los resultados a la vista: la mitad del 54 % del 2011 se lo debemos a Gvirtz, sin ir más lejos. La otra mitad es mérito exclusivo de Barone) plantaron en sus seguidores y en la militancia la semilla de la sospecha (Que creció y creció hasta convertirse en el árbol de la certeza: no hay dudas, son un terrible pelotudo) y el resentimiento contra quienes no apoyaran el ‘proyecto nacional y popular. Por eso existen, aunque son cada vez menos, individuos que agreden e insultan en la vía pública, (¿Todavía te siguen gritando “Majul pelotudo”, no probaste andaqr en moto y con casco?) siempre con un nivel de violencia inusitado, como si no estuviesen discutiendo ideas. (Y no, las ideas son algo más abstracto, tu pelotudez en cambio es contundente) Como si estuvieran frente a un violador serial o el asesino de su madre, de su padre o de su hijo. (¿No será mucho Luis?) Esta, la semilla del resentimiento, es la más grande y la peor herencia que dejaron Néstor y Cristina al país. (Decí que el gobierno de Macri se dedicó a unir a los argentinos desde el primer día, si no seríamos Ruanda) Por eso sus adherentes funcionan como una secta. Y se dirigen a la sociedad como si fueran los portadores del Bien, con una superioridad moral que no se corresponde con la realidad. (Obvio, todos sabemos que en el Olimpo de la superioridad moral están los periodistas críticos y coso)
¿Cómo podrían entonces, gente informada y formada, como, por ejemplo, los miembros de Carta Abierta, reconocer, públicamente, desde la megacorrupción del kirchnerismo hasta la mentira de los números del Indec o el ocultamiento del índice de la pobreza? (Se nota que no leíste nunca las cartas, o no las entendiste, porque justo esas tres cosas las cuestionaron siempre. Igual, es más fácil sanatear) No pueden reconocerlo. Sencillamente no pueden hacerlo. Porque no solo sus falsas creencias sino también sus propias vidas se desmoronarían. (¿Harían la gran Nisman decís vos Luis, le pedirían la 22 a Lagomarsino, no será mucho? Imaginátelo a Horacio Gonzáles cual Jim Jones convocándolos a todos al Parque Lezama -porque ahora no les prestarían la Biblioteca Nacional- para suicidarse en masa mientras les lee una carta abierta escrita por él, y van muriéndose todos del aburrimiento) Les resulta más cómodo justificar cualquier cosa. (Tan cómodo no les debe resultar, porque no lo hicieron. Además para eso están Marcos peña y Lombardi) O tomar como verdades reveladas las afirmaciones más burdas, siempre y cuándo salgan de la boca de Cristina. (Obvio, si fuera Mauricio, aunque venga con guarnición de papas lo que sale de la boca, todavía) La última coartada argumentativa, la que usó antes de subirse el avión, es, francamente, irrisoria. Sostuvo Cristina que se va a autoexcluir de la competencia electoral para no interferir en el debate de ideas y permitir que accedan a cargos expectantes las nuevas generaciones. La verdad es que la ex jefa de Estado no quiere participar porque todas las encuestas que recibe demuestran que, si se presenta, en la provincia de Buenos Aires, va a terminar igual o peor que su candidato, Aníbal Fernández. (Claro, por eso debe ser que el gobierno las difunde, por todos los medios a su disposición. Ah, no, pará) Es decir: Cristina no se va a presentar porque tiene miedo. Miedo de perder. Miedo de desaparecer políticamente. Miedo a que se termine de derrumbar su castillo de fantasías, delirios y mentiras. (Uy, mirá que esto queda escrito como cuando dijiste que en el 2011 iba al balotaje contra Macri, y perdía, eh) Pero loca, o desequilibrada, no está. (Otra vez gracias doctor. Ya nos estábamos preocupando) Y tampoco perdió los pelos (¿No tenía extensiones entonces, Luis?) ni las mañas. Sigue yendo por todo. (Menos como candidata, por miedo a perder. Lo dijiste en el renglón de arriba) Aunque en el camino se pueda quedar sin nada.
(*) Las negritas son nuestras, el original acá.

3 comentarios:

Neomontonero dijo...

Es cierto: gracias a Nestornautas, yo leo a Majul.

Así puedo afirmar, con absoluta certeza y fundamento: ¡MAJUL ES UN PELOTUDO ATÓMICO!

¡JUÁ JUÁ JUÁ JUÁ!

Q dijo...

Hablando de denunciadores seriales, que fue de la vida de Monner Sans ?

ram dijo...

Aunque es entendible, me parece que ante el manantial de sandeces de esta ameba cornisera, se les escapó una - se queja de que lo traten (como los esbirros K que son) como "violador serial" . Y lo peor, horriblemente peor, es que tiene razón, si ES un violador serial.... de la gramática, de la sintaxis, de la lógica, de la aritmética elemental.... leer al coso éste debiera dar derecho a ser idemnizados.... no hay derecho a tanta porquería concentrada.